jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Estos días, el blog de madame Blavatsky no ha estado activo por motivos varios. Espero que, después de fiestas, podamos retomar la segunda edición del concurso como se merece y asimismo, ¡desearos una Feliz Navidad a todos!

jueves, 10 de diciembre de 2009

AGRADECIMIENTOS

MADAME BLAVATSKY agradece a todos los participantes su fidelidad y entusiasmo al participar en el concurso de sonetos.

Asimismo, os animo a participar en las futuras ediciones del concurso: comenzando desde hoy mismo, día 10, y hasta el día 23 de diciembre os invito a que propongáis los temas más estrambóticos para este concurso. Catorce días para proponer, según los catorce versos que tiene un soneto.

Adelante, mis valientes.

EL CONCURSO BLAVASQUIZOFRÉNICO: RETA A MADAME BLAVATSKY CONTINÚA

SEGUNDA EDICIÓN

¿Quieres que Madame Blavatsky haga un soneto con tu tema favorito? ¿O con una palabra que te encanta, te provoca risa, te parece inrrimable o te parece chusca, vulgar, fuera de lugar?

¡Madame Blavatsky elegirá el mejor tema o palabra de entre los propuestos por sus lectores, y confeccionará el soneto de tus sueños!

No dejes de proponer temas y estáte atento al blog: ¡tú puedes ser el ganador!


Por favor, sólo un tema/palabra por persona.


Recuperemos la propuesta de Xixerone: "esmegma"

miércoles, 9 de diciembre de 2009

EL CONCURSO: Amor Garcilasesco

A Andy, por su candidez


Entre tus dos ojitos y tu boquita de nata,
te metía dos p*llazos que te dejaba cegata.
Piropo popular


Lo suave, blanco y rosa de tu tez,
Tus piños como perlas, margaritas,
Tus pezoncillos son como alhajitas;
Y todo se me vuelve ceporrez,

Cuando contemplo, absorto, desnudez,
Tus suaves labios como de azuquitas,
Yo me percato abriendo tus braguitas,
De que ostento tremenda moñardez.

Niñita, entre tus dos lindos ojitos,
No sólo se encuentra tu naricilla,
Sino que se han de hallar, como benditos,

Con sendas dos formas de albondiguilla,
Impetuosos como diablitos,
Mis dos cojones llenos de borlilla.


He aquí el sexto y último soneto del concurso, a la palabra "moñardez", propuesta por ANDY.

viernes, 4 de diciembre de 2009

EL CONCURSO: Un soneto a un bocadillo de mortadela olvidado en una cartera desde hace meses, cuando ya está tan verde que parece cristalizado

A Lopen, por su ingenio

La historia que os cuento no es bagatela,
Es fruto, amigos, de la dejadez,
Que no se cura ni con la adultez,
Pues no es cosa de niño ni de abuela,

La mía me pusiera mortadela,
De aquella más antigua que la pez,
Llenando el bocata con avidez,
Porque en lo del comer, yo ¡vaya tela!

Pero pasara una cosa curiosa:
Yo me encontré en el patio un capital,
Compré comida menos aceitosa,

A lo que mi ración, como es normal,
Quedó olvidada de forma azarosa,
Mutando sin control medioambiental.

He aquí el quinto soneto del concurso, al "bocadillo de mortadela", propuesto por LOPEN.

jueves, 3 de diciembre de 2009

EL CONCURSO: De cómo los felices años 20 se jodieron

A Victoria, por su rigor

No hay en el mundo una destilería,
Con más alcohol en vena que la tuya,
Mejor oculta del coche patrulla,
Mejor fabricadora de sangría.

Tremendo gángster de buena jauría,
Rehuyendo siempre que puede la bulla,
Echando del garito a quien farfulla,
Pues hay que imponer bien la jerarquía.

Hay que joderse con esta ley seca,
Que ha prohibido vilmente a todo quisqui,
Beber sentado de cara a la Meca,

Teniendo que traficar a lo risky
Tomando un garrafón que da jaqueca,
En suma, venerando a Santo Güisqui.


He aquí el cuarto soneto del concurso, a la palabra "güisqui", propuesta por VICTORIA.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

EL CONCURSO: ¿Qué coño es eso de la sinergia?

A Cocamarin, por su cinismo

Si tú y yo estamos de común acuerdo,
Si somos de un simbiótico tremendo,
Si tú eres un tal y yo soy un mendo,
¿A qué viene que tú me llames lerdo?

En serio, te comportas como un cerdo,
Tus estupideces van en crescendo,
No entiendo por qué me hablas tan horrendo,
Y me entran ganas de pegarte un muerdo.

Sinceramente, no entiendo una mierda,
Habías dicho que cooperarías,
Tu hostil actitud que no me concuerda,

Me demuestra que eres un agonías,
Te podrías ahorcar con una cuerda:
Es un consejo de filantropía.


He aquí el tercer soneto del concurso, a la "sinergia", propuesto por COCAMARIN.

lunes, 30 de noviembre de 2009

EL CONCURSO: A la prima notte

A Hatsue, por su brevedad

Señor feudal de sobaco peludo,
Reclamas tu derecho de pernada,
Babas y lengua, jeta abellotada,
Tan fétido, viciado y pelotudo,

Por ti se estremece todo cornudo,
Por ti sale la novia abellacada,
De tus humores inmundos manchada,
El día en que su esposo es más membrudo.

Un dómine despótico y tirano,
Que no hace más que mirarse al espejo,
Alimentando aquel ego malsano,

Con su aura de monstruoso unicejo,
Con sanguinario frenesí pelviano,
Forzando todo pellejo bermejo.


He aquí el segundo soneto del concurso, al "derecho de pernada", propuesto por HATSUE.

viernes, 27 de noviembre de 2009

EL CONCURSO: De memorias y pestruños

A Rose, por su constancia

“Aquí sentado mientras refunfuño,
Me viene un olorcillo de Eau de Rochas
¿Será el suave aroma de las panochas?
¿O el húmedo perfume del terruño?”

Aquí sentado, mientras vacas muño,
Me viene un hedorcillo a mierdas pochas,
Peste a recodos cuando te escamochas,
Y no hay quien dude ya que es tu pestruño,

Cuando te amaba, lozana granjera,
Lindeces te decía a la orejilla,
Más nadie de cabeza me trajera,

Más nadie me sacara la babilla,
Y no hay ahora nadie tan berruguera,
Que me haga encoger tanto la cosilla.


He aquí el primer soneto fruto del concurso blavasquizofrénico: el dedicado a la palabra "pestruño", propuesto por ROSE.

Madame Blavatsky publicará uno por uno todos los sonetos que tratan de los temas propuestos, dado que agradece sobremanera a sus colaboradores que se interesaran por su concurso, de forma que todos van a obtener su merecido premio. ¡Muchas gracias a todos!




lunes, 23 de noviembre de 2009

CONCURSO BLAVASQUIZOFRÉNICO: RETA A MADAME BLAVATSKY

¿Quieres que Madame Blavatsky haga un soneto con tu tema favorito? ¿O con una palabra que te encanta, te provoca risa, te parece inrrimable o te parece chusca, vulgar, fuera de lugar?

¡Madame Blavatsky elegirá el mejor tema o palabra de entre los propuestos por sus lectores, y confeccionará el soneto de tus sueños!

No dejes de proponer temas y estáte atento al blog: ¡tú puedes ser el ganador!

Bases:
1. Sólo un tema/palabra por persona y periodo.
2. Mañana aclaro los periodos.

XD

Madame Blavatsky en la red

A Madame Blavatsky le ha sido publicado uno de sus sonetos en el blog literario "Mejor me lo pienso": http://mejormelopienso.wordpress.com/.

Madame Blavatsky se congratula enormemente por ello, y asimismo, da las gracias a los administradores de dicho blog por su enorme consideración con respecto a su obra.

¡Muchas gracias!

El mencionado blog recopila relatos, microrrelatos, poemas y fragmentos de diversos autores consagrados, por lo cual, me complazco en aparecer en él.

¡Gracias a todos!

lunes, 16 de noviembre de 2009

A Barbazul, tirano, habiendo acabado de ver la segunda temporada de The Tudors

No eres un viejo verde sino azul,
Asesinaste a todas tus esposas,
Sin duda en tus noches aguardentosas,
Villano infame, cáustico, algazul,

Embístate gran toro, o un huemul,
Pues no brandes más que, calamitosas,
Feas malquerencias atrabiliosas,
Colgarte hemos todos de un abedul.

Ni Enrique VIII fuera tan protervo,
O al menos él no tuvo cuarto oscuro,
Donde guardabas a las muertas, cuervo.

De todas, la postrera, sin apuro,
Hallaría, llave en mano, tu acervo:
Maldito así abatiera tu futuro.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

A la princesa del guisante

Porque has amanecido maltratada,
A todas luces: una mala noche,
¡Jesucristo! ¿Quién ha sido el fantoche,
Que te ha dejado así de amoratada?

Se creían que eras desharrapada,
Te torturaron a troche y moche,
Derroche de trasnoche a medianoche,
Princesa eras y muy delicada.

Papilonáceo verde y saltarín,
Que atormentaste tanto a la princesa,
En guardia ponte, presto, malandrín,

Te sacaremos de tu vaina tiesa,
Te sacaremos del colchón, ruïn,
Para que la doncella salga ilesa.

lunes, 9 de noviembre de 2009

A un lobizón divino o de por qué me pone tanto Hugh Jackman

Guifredo el Velloso era, a tu lado,
Lobo un imberbe de marca mayor
Pues no ha habido peludo, ¡ay, mi amor!
Con un talante menos rasurado.

Licántropo fiel, nunca estás helado,
Eres de vaho y despides calor,
Gran estufilla de humo y vapor,
Monstruo falaz, mi lobezno salado.

Hombre lobo hermoso, feliz me haces,
Con tu pestilencia y tu torso hirsuto
Diente amarillo y afiladas fauces,

Te amo, luna llena, abrazo enjuto,
Huelgo porque me mezas y me caces;
Tu aliento matutino es un esputo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

A Jack el Destripador, donjuanesco burlador, o de cómo meter la palabra "chistorra" de forma natural en un soneto

Charcutero, matador y perverso,
Que induces a las mozas a modorra,
Persigues solamente a la más zorra,
Abriéndole en canal su cuello terso,

Desde el infierno escribes, tan adverso,
Te buscas, con Scotland Yard, camorra,
Tornando todo órgano en chistorra,
Cuajando sangre del corte transverso.

Dices que preferías ir por partes,
De parte a parte, sí, como el espejo,
Rajas a damas con tus malas artes,

¡Vaya una zafia forma de cortejo!
¿Así buscas esposa para un martes?
Pues, carnicero, no te lo aconsejo.

lunes, 2 de noviembre de 2009

A la criatura gigante de ocho patas

Conozco que habitas en anchos mares
Que asomas por enormes claraboyas
Que a todo barco impunemente arrollas:
No quieres que nadie invada tus lares.

Incluso que los meriendas a pares
Que no dejas flotando ni las boyas,
No necesitas condimento ni ollas,
Siendo el más fiero de los calamares.

Tú fuiste quien venció al capitán Nemo,
Que a veinte mil leguas pescaba vieira,
Así que, Octopussy, no seas memo,

Escóndete muy bien del rianxeira
No permitas que te alcance su remo,
Y te cocine como pulpo a feira.

martes, 27 de octubre de 2009

Thank God I’m a country boy

Joe, que vengo molido del caballo,
Porque soy un tipo duro, un buen cowboy,
Con mis lazos y mi sombrero voy,
Te espero, toro, como agua de mayo.

Cuando acudas, no me pises el callo,
O te mandaré a todo mi convoy,
Todos están tan cachas como un boy,
Y te estrangularían como a un gallo.

Chicos de campo que, gracias a Dios,
Velamos por la América profunda,
Diciendo a nuestras madres un adiós

Punzante en nuestra alma vagabunda,
Aunque la marcha tenga algunos pros,
Como encontrar a la hembra más fecunda.

viernes, 23 de octubre de 2009

Noticia: Madame Blavatsky en la radio

Esta mañana, mi estimado ex-compañero de piso me ha informado de que en Catalunya Ràdio habían leído un relato de "una tal Madame Blavatsky". Enseguida he investigado más acerca de la noticia, encontrando el siguiente link, en el que, si vais al audio que pone "Tot és confús 1ª hora", alrededor del minuto 39 escucharéis cómo leen teatralmente una parte de mi blog, concretamente el post en el que hablé de mi querida Espardenyeta:


http://www.catradio.cat/pcatradio/crItem.jsp?seccio=programa&idint=1217

El post del que os hablo, si queréis comparar, es el siguiente:

http://madameblavatskyysusandanzas.blogspot.com/2007/10/lespardenyeta.html

Veréis que han modificado algunas cosas, pero bueno, lo que cuenta es la intención.

Así, sin yo comerlo ni beberlo, he salido en la radio, aunque han pronunciado mal mi apodo y no me han pedido permiso, pero bueno, le han leído el fragmento a Pilarín Bayés, que es la ilustradora del cuento que me ocupó, y la señora, que es muy simpática, se ha reído bastante.

Así que me doy por satisfecha, amigos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Lira de Johnny B. Goode

Johnny B. Goode, guitarra,
Fantástico iletrado de Louisiana,
La toca bizarra,
Si le da la gana;
Johnny sé bueno, Chuck te amilana.

martes, 20 de octubre de 2009

Mi novio es un zombie

Cuando se desprendió tu labio, beodo,
Noté tu hedor de muerto, y de tumba,
Me susurraste quejas de ultratumba,
¡Por poco te me descoyuntas todo!

Ya lo dijera Alaska, ella a su modo,
Ya el rey del pop lo convirtiera en rumba
Que en los oídos de todos retumba:
En paz descansen los muertos del lodo.

Cuando te arrastras y te tambaleas
Truculento amor, pareces borracho,
Tus órganos colgando bamboleas.

Pero eres un antiguo protomacho
Y sabes mover, como las poleas,
Tus restos de lengua como carpaccio.

viernes, 16 de octubre de 2009

A una mestiza hetaira

¿Que por qué me persigues, alharaca?
¿Porque soy impulsivo y visceral?
¿Es mi ardor anticonstitucional?
¿Es que tengo una pulsión cardiaca?

¿O es el olor de tus pechos, albahaca?
¿Lo que noto es tensión abdominal?
¿O será que eres madura y ancestral?
Porque eres mi mulata, esperriaca.

Te he encontrado bailándome, en cueros
Desjarretá como las demoniacas.
Quiero tapar todos tus agujeros,

Y no me entiendas mal, reina de jacas,
Porque es mi único anhelo, aliviaderos,
Oïr el sonido de tus maracas.

viernes, 9 de octubre de 2009

Lira de la "dona angelicata"

¡Ay! De tus verdes labios,
como albahaca, musgo y esmeralda,
tus ojos rojos sabios
como sangre gualda,
yo, daltónico que te ama a tu espalda.

jueves, 1 de octubre de 2009

A los "pickled eggs" de los ingleses

Británicos de huevos en salmuera,
Que todo lo maceráis en vinagre,
¡Que todo alcohol en vena se os deflagre!
Para tomar comida traicionera,

Os daré un consejo de garbancera,
No permitáis que aquel huevo os consagre,
No dejéis que el carácter se avinagre:
Pasaros a pitanza más ligera.

¿Pickled eggs sumergidos en la pinta?
¿Qué clase de soberana inmundicia?
¿Qué tipo es, de mezcla variopinta?

¿Por qué aliñando siempre esa codicia?
¿Y ese empeño en agriarse y sudar tinta?
¡Comiendo cosas que provocan ictericia!



lunes, 28 de septiembre de 2009

Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte III y última

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

No creas que soy estrecha,
Pues quedado he satisfecha,
Aunque mi grupa maltrecha
Todo lo que ve degluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Aunque me llamen barbuda,
Mi pelaje es de tu ayuda,
Y en las noches, concienzuda,
Quien mejor te recauchuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Amantes que me pretendan,
Les pido que lo comprendan,
Me he de afeitar, no se ofendan,
Pues mi barba quiero chuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Pero les dejaré un hueco,
A los que quieran impreco,
Si no se me hacen el sueco,
En mi cueva diminuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Porque el que quiera quererme,
Nunca habrá de andar inerme,
Pues no sea que me amuerme,
Del poco que me tributa,

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Así sepan, vigorosos,
Solo los que no sean sosos,
Si se me acercan, briosos,
Les acogeré en mi ruta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Busco amantes libertinos,
Sin actitud de bovinos,
Conversaciones con tinos,
Para que hagamos minuta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Quiero amores de verano,
Siempre con encuentro sano,
Si alguno hay de pelo cano…
Ay, para mí computa.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Como he probado de todo,
De muy buen y sabio modo,
Mis amores acomodo,
Con la forma de canuta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Y fumando espero al hombre,
Que me consiga un renombre,
Y para que no me asombre,
Le escruto de forma astuta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Le aguardo tomando copas,
Suspirando, quemarropas,
Atisbo en los guardarropas,
Por ver si alguno se enluta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Así investigo mi suerte,
Pues uno ha de amarme a muerte,
Antes de quedarme inerte,
Y de ser contravoluta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Ha de llegar el varón,
Que me coja de un tirón,
Que me clave el aguijón,
Y me deje tuturuta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Pues yo he visto variedades,
Y algunas atrocidades,
No quiero brutalidades,
Ni una cosa langaruta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Yo quiero un muchacho terso,
Que me enseñe el universo,
Que me mire si converso,
Aunque a veces me discuta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Quiero un chico cristalino,
No hace falta que sea albino,
Pero que no sea cochino,
Que no soy mujer poluta.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

Hasta la fecha en mi vida,
He estado muy distraída,
Nunca desabastecida,
Y así es que se me reputa.

Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte II

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

No soy moza desabrida,
Nunca estoy boquifruncida,
Las que usan callicida
Ya envidian que no discuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Te recibo en mi vestíbulo,
No estarás en un prostíbulo,
Piensa que esto es el patíbulo,
Porque mi amor es cicuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Y una vez que lo degustes,
Volverás por más ajustes
Para clavarme tus fustes,
Sin admitir sustituta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Tanto es así, caballero,
Que me quitaré el liguero,
Si bajas de tu apeadero,
Te me entregaré, absoluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Sólo recibo en mi alcoba,
Al que sea un Casanova,
Si no me canta una trova,
No le entrego mi tenuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Amén de mi placidez,
Soy sensiblera cual pez,
Romántica y no soez,
Del afecto una recluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Los hombres aman mi borra,
Arrullarme cual cachorra,
Rozándome la pantorra,
Para que me repercuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Y yo lo noto de veras,
Entre las abrazaderas,
Apretando posaderas,
Estoicamente archibruta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Pues soy muy señoreada,
A la antigua estoy chapada,
Si me quieres desflorada,
Ofrecerme habrás, permuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Canjearemos los fluidos,
Tú me entregarás zumbidos,
Y una vez los dos mordidos,
Me convertiré en viruta.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte I

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Yo soy la de la gran barba,
No precisamente parva,
La que en tu testa se engarba,
Como una leve voluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

De humo no soy, no obstante,
Tengo un cutis de adamante,
Tupido vello brillante,
Una perilla impoluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Que soy fea, no lo creas,
Pues he curvas cicloideas,
Mis hormonas, tiroideas,
No me convierten en bruta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Son las lanas de mi faz
Las que gustan al rapaz,
Con un deseo voraz,
De acariciarme disfruta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Es mi tez papel de lija,
Pero en eso él no se fija,
Sino que se regocija,
En mi pasión disoluta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

A todos los enamoro,
Con mi falta de decoro,
Pues yo siempre presto aforo,
Para acceder a mi gruta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Así, les gusta mi bozo,
Siempre en medio del retozo,
Pues sólo ofrezco alborozo,
Pero no soy una puta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Soy niña de pelusilla,
De barbiespesa mejilla,
Cuando me abro la escotilla,
Es que te ofrezco mi fruta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Soy la matrona erizada,
De piel aterciopelada,
Y aunque no caripelada,
Soy suave, dulce y enjuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Acude a mi camarote,
Para palpar mi bigote,
Y te ganarás el lote,
De mis nalgas de percuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

No soy yo fémina arisca,
No tengo aires de odalisca,
Mas todo el que en mí se enrisca,
Sabe que ostento batuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Aunque soy mujer peluda,
Nunca me verás ceñuda,
Ya sabes que, ante la duda,
Tú siempre la que se embuta.

Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.

Soy una hembra peliaguda,
Mas no soy chica sañuda,
Si me deseas desnuda,
Conmigo no habrás disputa.

martes, 15 de septiembre de 2009

A Bella, la zoofílica

Como tantas, mejor que tus hermanas,
¡Cómo no! Pulchra puella sine par,
No te atrae el primor apolinar,
Sino las barbas, pelusas y lanas.

Te estimulan los bárbaros, ¡membranas!
Beso incisivo, muerdo maxilar,
¡Ay!, que te constriñan el costillar,
Aunque tú no eres de las casquivanas.

Al contrario, eres pura y virginal,
Salvaste a tu padre de mangoneos,
Amando al hombre mitad animal,

Su furia, su empaque y sus forcejeos,
No te hicieron ni pensar, hormonal,
Aquello de que se mueran los feos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

A un chupasangres ansioso

Exangüe, debilitada y lánguida:
Así estoy, como una enferma de amor,
Dilapidas mi energía con dolor,
Me bebes y me mermas, estoy pálida.

Delicada estoy, como una crisálida
Desde que soy, señor, tu abrevador,
Líbrame del tormento agotador,
Pues no deseo estar tan escuálida.

Mi sangre hirviendo está de leucocitos,
Se ha vuelto ya y a todas luces, blanca,
Aquejada me dejan tus apetitos.

Finalmente, vampiro, seré franca:
Mi hemograma no muestra fagocitos,
Postrarme has, en la cama y en la hoyanca.

martes, 18 de agosto de 2009

Al Cuervo Negro

Eres el ave del Americano,
Sobrevuelas y ensombreces llanuras,
Pico, plumajes, uña y espesuras,
Eres como el perro del hortelano.

Persigues sólo a los pollos mundanos,
Avechucho con faldas y negruras,
A las zorras, de queso las saturas,
Eres espíritu de tertulianos.

Vedete de siniestro vodevil,
Se auguran con tus tripas mil desgracias;
Clausura tu pico, bellaco y vil,

No alimentes, presente, las falacias
De almas atormentadas, que hay diez mil,
De los suicidas no rías las gracias.

viernes, 24 de julio de 2009

Soneto a un Guarrindongo Hijo de Mala Madre

Aturullada me tienes, malhechor
No alcanzo ni a arrancarte las entrañas,
Me tienes cieguita de musarañas,
Espejeándome en tu ojo abrasador.

Pero, ¡oh!, te venceré, abusador,
Prepararé tu destrucción con saña,
Te juro que hoy concluyo esta patraña
Llenándote la boca de alcanfor.

Labio rojo, leproso, leporino,
Tu hedor es de lo más escandaloso
Apestas, nauseabundo, a cebollino

Me he de mear en tus cuencas, asqueroso,
Paliativo de tus ojos, gorrino,
Para que mueras roñoso, sudoroso.

lunes, 20 de julio de 2009

La señora inquietante del rellano

Hemos subido al rellano y hay una vieja pequeña, de pelo teñido, con gafas ahumadas. Nos saludamos con un sonido vocálico incoherente y medio mascullado. Abro la puerta y entra S, yo entro detrás, y detrás de mí la vieja se dispone a cruzar el umbral de MI puerta.

- Ah, yo entro también, que vengo a visitar a mi amiga…- casi por lo bajini.

Me giro del tirón y me pongo a la defensiva, modo cancerbero, con las llaves en una mano y el pomo en la otra. Whaaaaaaaaaaat? ¿Cómo que va a entrar en MI casa? ¿’Tamos locos?

- Oiga, señora, me parece que se equivoca, este es nuestro piso – por suerte S aunque no vive en el piso anymore, me acompaña. Está igual de flipada que yo. Estas cosas tan surrealistas no tendrían por qué pasarnos, con esta vida tan rutinaria que llevamos. ¿Por qué? Y levanto la vista al cielo, pero me encuentro con el techo del bloque, oscuro y roñoso a más no poder. El Señor no está en casa. Tampoco lo está la presunta amiga de aquí la señora de las gafas ochenteras.

- ¡No!, yo vengo a ver a mi amiga, que ha vivido toda la vida en este piso – me contesta con violencia, mala leche e indignación. Empiezo a dudar ya de mí misma y hasta de que vivo en este piso.

- Oiga, pero es que aquí vivimos nosotras, creo que se ha equivocado usted de piso…
- ¡¡Que no!! Que yo hace un año que vine a visitarla y vivía aquí, hombre.

Ahí sí que ya digo eehhhh, esta señora está como una regadera, oiga.

- Pues eso es imposible, porque…
- ¡A ver! ¿cuánto hace que vivís aquí? Pues yo vine hace un año o así y vamos…
- Pues por eso le digo, porque hace más de año y medio que vivimos nosotras aquí…
- Pues ella vivía aquí, vamos… a no ser que le haya pasado algo…

¿Cómorrrr? Ahora me acusa, indirectamente, de matar a su vieja amiga vieja, lo que hay que oír. Me mira con ojos de sospecha, bajo los cristales ennegrecidos de sus gafas de concha. Me está entrando un mal rollo impresionante. Esta noche me meo en la cama. Al fin, S tiene un momento de lucidez y pregunta:

- ¿Pero cómo se llama su amiga? ¿Se llama Milagros?- Milagros es nuestra casera, y aún a malas, oye, a lo mejor es ella la amiga, aunque esta mujer se ve mayor para ser amiga de nuestra casera, y nuestra casera no ha vivido nunca en el piso, pero sí ha vivido la madre de nuestra casera, que es una vieja sorda que… no. Se llama Dolores. Pienso.

- ¡No!- suelta con ese tonito desafiante otra vez- Se llama Mercedes. Mi amiga se llama Mercedes.
- Ah…

Descartado. Pero la mujer sigue ahí parada, cree que le mentimos. Empiezo a sospechar, y no sé por qué no se me ha ocurrido antes, que esta mujer tiene demencia senil o algo. Sí, ya sé que parece muy obvio, pero no lo era hasta el momento, nos ha pillado tan en bragas que cualquiera le dice algo. Empiezo a aburrirme, parada en la puerta, con la vieja delante, dando por culo.

- Oiga, señora, mire, a lo mejor está usté equivocada de piso…
- ¡Que no!
- Es que, verá, este es el primer piso y debajo está el entresuelo… a lo mejor es ese…
- Uhm… ¿Entresuelo? Pues… no sé, a lo mejor… - duda, por fin.
- Sí, no sé…
- Pues puede ser que aquí no viva mi amiga…
- No, ya le digo yo que aquí su amiga no vive…
- Bueno… veré a ver… ¡Cierra, cierra! ¡Perdona! ¡Cierra! ¡Perdona, eh!- grita con antipatía. Vieja testaruda.
- Vale, no pasa nada.

Tócate los huevos, no pasa nada. El susto que me ha metido en el cuerpo. Dice S: hasta que la tía no ha querido no hemos podido cerrar la puerta…

Válgame. Pero ahora me acojono y pienso en lo cerca que ha estado de meterse en mi piso, como Pedro por su casa… Imaginad las posibilidades de unas gafas y una energía como esa. Un escalofrío me recorre el espinazo. Nunca habléis con extraños, niños.

jueves, 9 de julio de 2009

The Devil Went Down to Georgia

Otra de las canciones que me obsesiona: "The Devil Went Down to Georgia", de la Charlie Daniels' Band, un grupo de country de la América profunda. Me iba a hacer fan, pero descubrí que eran republicanos... lo cual, por otra parte, era normal. Debí haberlo imaginado. La canción es brutal, tanto por la letra como por la música. Habla del Diablo, que se desplaza hasta Georgia buscando almas, y reta a Johnny, un violinista que hay por allí. El trato con el muchacho es claro, y está basado en la tradición folklórica del pacto con el diablo: si Johnny gana se lleva un violín de oro, y si pierde, guess what!, el Diablo se queda con su alma. Pero Johnny resulta ser un jefe, y "the best there's ever been". Me encanta la parte en que le vacila, cuando el diablo ha terminado de tocar, con su banda de demonios, y le dice: "Well you're pretty good ol' son."But sit down in that chair, right there, and let me show you how it's done." Ahí, vacilándole al mismísimo Diablo. Estos yankis...

Destaco, también las versiones de la canción, respecto a un insulto: "son of a bitch/son of a gun". Hay versiones con los dos insultos, el ligero y el fuerte, también muy típico de los sureños, el cambiar exclamaciones que al parecer, les resultan blasfemas, como "For Christ's sake" por el "For crying out loud!", o "Fudge!" por Fuck!". Súper divertido y absurdo, algo así como el "¡miér...coles!" por "¡mierda!" de nuestros abuelos, o el "¡me ca... chis en la mar!" por "¡me cago en la madre que te parió!". Todo ello a base de cambios de sonidos y significados, omisiones y otros recursos para no blasfemar ni tomar el nombre de dios en vano.

Parece que Charlie Daniels se inspiró en parte para hacer esta canción en un poema que leyó en la escuela, The Mountain Whippoorwill, de Stephen Vincent Benet, por si os interesan las fuentes. Además, las partes en las que tocan el Diablo y Johnny están hechas por el propio Charlie Daniels y como él mismo explica: "The Devil's just blowing smoke. If you listen to that, there's just a bunch of noise. There's no melody to it, there's no nothing, it's just a bunch of noise. Just confusion and stuff. And of course Johnny's saying something: You can't beat the Devil without the Lord. I didn't have that in the song, but I should have." Vale, mensaje Amoalaura-style. Pero mola.



A continuación, aquí tenéis la canción. Es muy divertida, realmente es como un pequeño cuento para antes de ir a dormir... soñar que eres Johnny y que vences a The Fucking-Devil-Motherfucker:

The devil went down to Georgia, he was looking for a soul to steal.
He was in a bind 'cos he was way behind: he was willin' to make a deal.

When he came across this young man sawin' on a fiddle and playin' it hot.
And the devil jumped upon a hickory stump and said:
"Boy let me tell you what: I guess you didn't know it, but I'm a fiddle player too.
And if you'd care to take a dare, I'll make a bet with you.
Now you play a pretty good fiddle, boy, but give the devil his due:
I bet a fiddle of gold against your soul, 'cos I think I'm better than you."
"The boy said: "My name's Johnny and it might be a sin,
But I'll take your bet, your gonna regret, 'cos I'm the best that's ever been."

Johnny you rosin up your bow and play your fiddle hard.
'Cos hells broke loose in Georgia and the devil deals it hard.
And if you win you get this shiny fiddle made of gold.
But if you lose, the devil gets your soul.

The devil opened up his case and he said: "I'll start this show."
And fire flew from his fingertips as he resined up his bow.
And he pulled the bow across his strings and it made an evil hiss.
Then a band of demons joined in and it sounded something like this.
When the devil finished, Johnny said: "Well you're pretty good ol' son.

"But sit down in that chair, right there, and let me show you how it's done".

Fire on the mountain, run boys, run.
The devil's in the house with the risin' sun.
Chicken in the bread pen, pickin' out dough.
"Granny, does your dog bite?"
"No, child, no."

The devil bowed his head because he knew that he'd been beat.
He laid that golden fiddle on the ground at Johnny's feet.
Johnny said: "Devil just come on back if you ever want to try again.
"I told you once, you son of a bitch, I'm the best there's ever been."

And he played fire on the mountain, run boys, run.
The devil's in the house with the risin' sun.
Chicken in the bread pen pickin' out dough.
"Granny, will your dog bite?"
"No, child, no."


PS: para los flipados del Guitar Hero, sepan que hay una versión de esta canción para tocar.


jueves, 18 de junio de 2009

Greensleeves


Esta canción, versionada por Loreenna McKennitt, se dice que fue compuesta por el rey Enrique VIII para su futura consorte (a la que después decapitaría, no olvidemos), Ana Bolena. Sin embargo, parece ser que fue más leyenda que otra cosa, y en todo caso, esta letra forma parte del folklore popular inglés. Pero es muy hermosa:


GREENSLEEVES


Alas my love you do me wrong

To cast me off discourteously;

And I have loved you oh so long

Delighting in your company.

Greensleeves was my delight,

Greensleeves my heart of gold

Greensleeves was my heart of joy

And who but my Lady Greensleeves.

I have been ready at your hand

To grant whatever thou would'st crave;

I have waged both life and land

Your love and goodwill for to have.

Greensleeves was my delight,

Greensleeves was my heart of gold

Greensleeves was my heart of joy

And who but my Lady Greensleeves.

Thy petticoat of sendle white

With gold embroidered gorgeously;

Thy petticoat of silk and white

And these I bought thee gladly.

Greensleeves was my delight,

Greensleeves my heart of gold

Greensleeves was my heart of joy

And who but my Lady Greensleeves.



En la imagen, el cuadro del prerrafaelita Dante Rossetti, titulado "My lady Greensleeves".
.

jueves, 11 de junio de 2009

Ruptura palindrómica barbarificada

Dábale arroz a la ¡muy! zorra el abad.

Dábale arroz, ¡yum!, a la zorra el abad.


El inglés siempre interponiéndose entre la Academia y los hablantes. La oralidad siempre pertrechando los dichos sentenciosos, cerrados, manidos y tradicionales. Qué mundo este.

viernes, 5 de junio de 2009

Recuerdos Pisers: cualquier tiempo pasado...

Este texto le fue entregado al copista Iesus Allonsus por el amanuense Josephus Catenarius, que arriesgó su vida para que estos hechos constaran en la historia y no cayeran en el olvido para siempre. Yo, Laurae Navarrensis, los recojo humildemente con la misma finalidad, con el apoyo de Sonix Teruelis. Ecce hoc los hechos:


Aquí dejamos nuestros recuerdos. Pesan, y en un traslado hay muchas cosas que mover de un lado a otro.

En la habitación más grande, las partidas de Trivial; el “jo mai mai” intentando decir cosas ingeniosas; viendo Mujeres Desesperadas, L con temblores y ataque de nervios porque no puede dormir por el ruido que hacen los hooligans en la calle; L colgando su mosquitera para que no le vuelvan a entrar bichos enormes; Je cargándose el segundo objeto de L desde que entramos en el piso, L viendo Rebelde Way con la burla general; los conciertos de Abel arreglados por Ricardo y la paz que nos despertaba; el curry de Ricardo; las amigas de L maquillándose para carnavalear por la Rambla, el día que L volvió de la ducha, se despelotó porque nunca había nadie y en una de las ventanas del Liceu había un limpiacristales; con los prismáticos de S intentando violar la intimidad de vecinos y paseantes varios. La mañana terrible y trágica en la que L se despertó con una cucaracha gigante encima de su cuello… Las noches frías de invierno con aquel techo interminable encima y el tostón de película “La soledad del corredor de fondo”; el alojamiento a las italianas a principios de enero. La madrugada en la que S llevó a Chris a casa por primera vez…

En la otra habitación que da a Sant Pau, las historias urbanas de los vagabundos con sus frases míticas (“¡mierda!¡joder!”); las manifestaciones de los okupas y los proinmigrantes; la juerga en la Rambla; la iglesia de Santa Maria del Pi iluminada, británicos entonando cánticos. El momento en que Jo se cargó la puerta de S, que se quedó encerrada; las fotos monotemáticas de S y Jo sobre la cama sin gafas para estar más monos. Las huellas en el suelo de la noche en que tiramos agua a los guiris porque no podíamos dormir. La voz de Edith Piaf y Carla Bruni sonando en la minicadena de S; las llegadas a casa después de buscar cosas raras en las calles los martes, los días de recogida de trastos en el gótico. La noche de borrachera de pacharán y salida al Magic con Paula y Espe and company; los ensayos de S y L cantando “Johnny and Mary” y “Michelle” por las tardes con el micro y la guitarra; la tarde de música con la habitación llena de gente y L dormida en el colchón porque la música en directo amansa a las fieras; el día en que se volvió a quedar cerrada la puerta de cuarto de S y Jo y L hicieron lo que pudieron para abrirla a lo bestia, arrancando la maneta (con permiso del cabrón del administrador), con éxito.

En la habitación pequeña, todos los pisers uno encima del otro, amontonados encima de Je, incapaces de creer que Chie no conozca a Cher, mientras jugamos a adivinar famosos. Jugando con el chisme de básquet de Je, que nos cuenta cómo cantó ayer en el AK. Je metiéndose en su cuarto mientras enchufa a S y a L a sus colegas frikis tajaos para que las despellejen sin contemplaciones mientras ven una peli de culto en el comedor; el ventanuco que daba al comedor y por donde salía Je al principio haciendo el tonto; cómo todos sabíamos lo que “se cocía” en aquel cuarto gracias a la ventana y los rebuznos…

En el comedor, a la llegada de patinar aquel día en que a Jo le chirriaban los patines y quería hacer creer a L que había encontrado un pájaro con S; las grandes frases lapidarias de L, tumbada filosófica en el sofá, el comer por turnos en la mesa mínima. Las cenas, los pasteles, la comida japo casera y los sachers; Je y sus amigos privando con su lata de birra gigante. Los porrillos de L y S. El olor a la sepia que cocina S al llegar al piso. Sopia y sepia. Je chafardeando lo que las vecinas berrean para contárselo después a L con todo lujo de detalles; S y L siendo apeladas por la vecina jarta que tenía problemas con el calentador y no sé qué “movida”; el calentador que se apagaba demasiado a menudo; el minibalconcillo donde tendíamos, el día en que L llegó a casa y se encontró sus megabragas de dormir colgadas de punta a punta de las cuerdas, a la vista de todo el mundo, como un paracaídas, y las ganas de matar a Jo que era quien las había tendido; la anécdota de la colada especial braguitas de Jo, desperdiciada con el italiano; la funda naranja del sofá más viejo y cómodo del mundo, que se salía a cada rato; la forma en que a L le gustaba sentarse en el brazo del sofá y que sorprendentemente siempre era comodísimo. Los cuatro pisers embutidos en aquel sofá, cuando no hacía calor, en las tardes frías de invierno.


En el baño, cuando descubres que al tirar de la cadena sale mierda por la bañera; la doble tirada de cadena cuando son mayores; el “oh, yes!” de Je cuando salías con una toalla a la cintura/pecho después de ducharte; L ataviada con su toalla negra grande y su toalla pequeña a conjunto liada en el pelo; el mínimo espacio para los jabones; la cortina de topos que sólo tapaba una cara de la bañera, el ventanuco minúsculo que comunicaba el baño con el exterior y que en invierno te hacía desear que estuviera tapado; la bombilla que se tiró días sin cambiarse hasta que Je llegó con su implacable eficiencia y constancia a cambiarla; la única alfombrilla y los utensilios de lentillas que ocupaban el ínfimo espacio del lavamanos.

En la cocina, las cuquis; las comidas que hacía para todos mamá L al entrar en el piso; el pastel de queso de S, que arrasó en la fiesta de Marc; cuando hicimos la broma de poner la jarra del Madrid de Je en la basura de reciclaje de plásticos y nos la dejamos allí… La música electrónica día y noche de un vecino y sus conversaciones por el Messenger; las espiadas a la ventanita del hotel; fregando aquel suelo de goma azul tan raro, que nunca estaba limpio. … Las pizzas caseras con “aceite picantillo”; las noches en las que Jo se ponía a cocinar con toda su pachorra y se hacía las delicatessen más insólitas, que terminaba por comer a las 12 de la noche; las cocas del Viena y los “Boisans”, los crusanitos para desayunar y las notitas en varios idiomas para alertarnos de la existencia de manjares insospechados en la cocina de los pisers. Las cuquis.

En el cuarto de Jo, las cenas del día a día, el origen del MAL; el ataque de risa de S jugando al Trivial con Xavi, que hacía como si supiera las respuestas sin hacerlo; el “me voy a dormir, intentaré no hacer ruido” al acostarse Jo; cuando Jo descubrió en gayumbos al abrir la ventana de su cuarto que había otra señora que se asomaba al patio interior. Internéééé (junto a la ventana). En la tele de Jo, S y L viendo “Callejeros” y el programa de psicólogos y adolescentes, cenando y haciendo tiempo para salir de fiesta al Enfants o al Moog; emperifollándose esas noches para salir, y S esperando a Jo y Jo esperando a S, interminablemente, hasta el fin de sus días esperándose.

La gente de todas las nacionalidades que ha pasado por el piso: Hawaï, Italia, Inglaterra, EEUU, Alemania, Bélgica, Japón, Chile, Francia, Finlandia, Brasil… La noche en que a Jo le robaron la chaqueta con las llaves y la cartera en el Fellini; la jarta de la vecina peleándose con todo y con todos y llamado a nuestro piso a las 6.30 de la mañana (“¡Y mañana hablamos!”); Jo saltando de balcón a balcón cual felino jugándose el tipo; Je “regando” la calle desde el quinto piso tras una gran noche en el AK con Óscar; todos vestiditos de blanco para ir a la fiesta del solsticio e Igor vestido con trapos (blancos, naturalmente); la megaborrachera de L esa noche, de las chungas; la fiesta megapija a la que nos llevó Paula en Sants; S escuchando música indie y viendo pelis iraníes, L dejándonos el teléfono a partir de las 6; oyendo como cada visitante alaba nuestra comunión y se quiere ir a vivir con nosotros; Marc durmiéndose en todas y cada una de las noches en que salimos con él, cómo nos hicimos “nuestros” el ruido y las putas, S recogiendo el hilillo que molestaba a la señora María; lo molones que somos y lo sabemos.

Los pedetes de Je con el enfado de todos, especialmente de Jo; Astérix en francés; cuando descubrimos que con una entrevista descubres cosas de la gente (y de ti mismo) inimaginables. Las primeras compras en el chino, y la ilusión que nos hacía; las compras en Carrefour (“¡espartanos!”); el traslado matador y los dos policías que iban de chulos con Je; las duchas diarias de L; la caída en bici de S, que estuvo dolorida una semana; el alien en la espalda de L y su aniquilación; la señora María espiándonos y sabiendo cuándo, cómo y con quién subíamos; los shawarmas; el día que hicimos una excursión en coche por la montaña para ir a la playa con Ana; el italiano interesado en Jenny, y Pablo buscando información; el estado de ansiedad general cuando Silvia llegaba las primeras veces; el día que a Je le pintaron las uñas de los pies y al no tener quitaesmalte tuvo que ir a la piscina de esa guisa; empezando a ver “Johnny cogió su fusil” pensando que era una película de humor; el pelo de L; Jo echando un euro diario en la hucha para operarse los ojos; los imanes que nuestros amigos nos traen cuando hacen un viaje; el mensaje de L a Sa y el ataque de risa de S y Je.

Son tantas cosas que ya no caben en un post, ni en cincuenta, pero para muestra un botón de lo acaecido, del Cuento de Nunca Acabar, del País de Irás y No Volverás...

miércoles, 3 de junio de 2009

Metro Golden... presenta...

- Yo ejjqueeee estoy aquí porque me gusta ver gente, ¿sabes?...

- ... jajajajaja...

- ... que mi padresel dueño de la Mercedes...

-... sí, de la Mercedes-Benz... jajajajaja...


Vigilante de la parada del metro de Diagonal (que sigue en obras por los siglos de los siglos) a sus colegas, apostados en las barandillas de la salida.

jueves, 28 de mayo de 2009

Revisión de Gloria Fuertes 3




LA GALLINITA

La gallinita,
en el gallinero,
dice a su amiga
-Cuánto te quiero.
Gallinita rubia
llorará luego,
ahora canta:
-Aquí te espero...
"Aquí te espero,
poniendo un huevo",
me dio la tos
y puse dos.
Pensé en mi ama,
¡qué pobre es!
Me dio penita...
¡y puse tres!
Como tardaste,
esperé un rato
poniendo huevos,
¡y puse cuatro!
Mi ama me vende
a doña Luz.
¡Yo con arroz!
¡qué ingratitud!

lunes, 18 de mayo de 2009

Revisión de Gloria Fuertes 2


Un globo, dos globos, tres globos,

la luna es un globo que se me escapó.

Un globo, dos globos, tres globos,

la tierra es un globo donde vivo yo.


martes, 5 de mayo de 2009

Revisión de Gloria Fuertes 1

LOS PECES VAN A LA ESCUELA


Hay un colegio
en el fondo del mar,
y allí los "bonitos"
bajan a estudiar.

Y el que más escribe
es el calamar,
y el que menos sabe
no sabe la "a".

A dar la lección
"Pez Espada" va,
lleva su puntero
para señalar:

"Con olas y barcas,
el Norte del mar,
y limita al Este
con playas sin par..."

Y después, muy serios,
todos a rezar:
Pupitre de perlas,
bancos de coral,
encerado verde
y tiza de sal.

Muchos pececitos
ríen al sumar.
Y el buzo a los peces
bajaba a asustar,
con su cara blanca
dentro de un cristal.


Gloria Fuertes.


Y ahora, las declaraciones del Calamar:


miércoles, 22 de abril de 2009

Laura, that's hardly a story!

Seis de la tarde. Laura sale de la oficina, harta de una jornada insulsa más, harta de un lunes soporífero, como todo hijo de vecino, nowadays. En Barcelona. Se dirige a la tienda de ordenadores, hoy, al menos, va a ser el día en que adquiera su laptop nuevo. No cabe en sí de gozo (y no cabe en sí porque ha ganado unos kilillos: más vale que sobre, y tal). Se patea el Paseo de Gracia y finalmente, después de mucho caminar, llega a la tienda de informática, susodichamente mencionada con, lo que viene siendo, anterioridad.

INFORMÁTICO FRIKI 1: Hola...
LAURA: Hola, venía por un portátil que me enseñó tu compañero el informático friki 2, digo, el otro chico...
INFORMÁTICO FRIKI 1: Sí, ¿cuál es?
LAURA: Pues es este... blablabla...
INFORMÁTICO FRIKI 1: Ah, sí, mira (dirigiéndose al estante)... Es éste, es así y asao... blablabla...
LAURA: Te pagaré en efectivo porque mi tarjeta se ha estropeado y blablabla...
INFORMÁTICO FRIKI 1: De acuerdo. Mejor.

Lapso de tiempo en el que Laura se va a un cajero, pero hay un mendigo liándose un porro, con la manta instalada y el típico carrito de la compra (todos los mendigos tienen uno, y eso que son caros de pelotas). Se va a otro cajero, mil manzanas away, y finalmente consigue el dinero. Por el camino piensa "¿y si me roba?" compulsivamente. Trata de no agarrar el bolso con fiereza, porque el atracador lo va a notar, va a notar que está nerviosa y entonces ¡zas! la va a amenazar con una navaja y ella no va a poder hacer nada por evitarlo, va a tener que darle la pasta al muy hijo de una hiena, con lo que le ha costado conseguirla... No, no la pueden atracar, tiene que darse prisa. Por fin llega de nuevo a la tienda.

LAURA: Hola... Vengo porque el otro chico me está preparando la factura del ordenador portátil...
INFORMÁTICO FRIKI 2: Ah, sí... ¡Ricardo!
INFORMÁTICO FRIKI 1 (saliendo de la trastienda): Hola, ya lo tienes ¿eh?, ¿Me acompañas a caja?
INFORMÁTICO FRIKI 2 (girándose hacia mí): Ah... Al final te compras el portátil, ¿eh?
LAURA: Sí... Je, je... Ya tengo el dinero... (atropelladamente) Es que ya no puedo vivir más sin portátil... Je... Je.
INFORMÁTICO FRIKI 2: Es lo que tiene... je, je.
LAURA: Sí, je, je, es lo que tiene.

(INSPIRADO EN UNA FRASE DE JOSE'S BEAUTY, INDICADA EN EL TÍTULO).

lunes, 23 de marzo de 2009

Barriobajeras y otras clases de la Barcelona de hoy


Os voy a narrar mis encuentros y desencuentros en un sitio pijo de Barna. No estoy acostumbrada, oye. Llamadme barriobajera, pero yo me definiría más como una chica maja, sencilla y llevadera, amante de la rima consonante.

Estoy con unas amigas en la fiesta de cumpleaños de una y acabamos en la sala de baile del sitio en cuestión. Bailamos como las locas, parece que no nos hayan sacado de casa en un mes. Pero qué le vamos a hacer, si somos provincianas ya hechas a la lifestyle barcelonesa. Me pongo a sudar como las berracas y de inmediato pongo en práctica mi truco namber guan de belleza improvisada en discotecas y locales de alterne varios. Me dirijo al baño con Martita y, ni corta ni perezosa agarro el pitorro (continuad leyendo antes de pensar mal, por favor) del secador de manos, lo giro hacia arriba de forma que queda enchufado hacia mi flequillo y aprieto con fuerza el botón de encendido. Mi sudorcillo se empieza a secar y, de nuevo, mi pelo está estupendo, por unos minutos al menos. Os cuento, el baño de este lugar es, como le dije a Martita cuando fuimos a mear, un baño para follar. Está pintado de negro, super oscuro y con focos morados y azules. Vamos a ver, en este baño no se puede mear ni realizar cualquier otro tipo de actividad higiénica con practicidad ni facilidad alguna. Se nota que estamos en la parte alta de Barna, me digo. Un baño con mucho estilo pero que es un coñazo, vamos. Pero eso forma parte de la primera visita al lavabo. En mi segunda visita, la estrictamente dedicada al cuidado de mi peinado y la que os estaba relatando, yo me hallaba inmersa en un éxtasis de aire cálido, envuelta en el suave sonido ensordecedor del potente secador de manos, con los ojos cerrados contra el viento, al más puro estilo Paulina Rubio en sus sesiones de fotos, cuando se abre la puerta y, en tropel desordenado y ruidoso entran una marabunta de hormigueantes pijas. Oigo, porque tengo los ojos cerrados, os recuerdo.

Se acaba el rato del secador. Por el espejo veo cómo una de las pijas (pelo largo, escaladito, liso, moreno, cara de palo, alta, flaca, vamos como todas) me mira escandalizada, como si pensara que yo, por meter mi cabeza (de peinado menos convencional que el de ellas seguro, aunque se haya calificado a mi melena de nada menos que “burguesa”) bajo el ruido atronador del secador de un váter público (nótese el bajón de categoría que ha sufrido el recinto de repente), con el lápiz de khol corrido, el outfit de semigótica decimonónica que llevo y mi cara de verdulera del tres al cuarto, fuera (‘neng’) menos persona que ella. Estas pijas. Giro el cuello, la puerta me queda ahora a la derecha a punto para salir escopeteada de allí, y ladeo la cabeza ligeramente hacia la pija que se ha sobresaltado al verme toda puesta en el tuneo de mi look, esa pija que ha puesto cara de ohmygodwarningwarningoseamiradlato-dasloquehaceestatipa. Es una petarda y lo sé. Y ella, en el fondo, también sabe que es una petardaca. La miro, pues, con cierto desprecio y aire de superioridad infundado, fundamentalmente, por la entera certeza de que yo, si bien no tendré más clase ni más glamour, sí que soy más apañada que ella de aquí a Lima. No me hace falta agarrarme de los pelos con ella, ni siquiera me hace falta preguntarle si desea darse de piños conmigo afuera (mmm, me parece que para volver a entrar hay lista VIP y, seriously, I don’t think I could make it again, que he entrado by the face), como tampoco pienso abrir la boca ni mirarla echando atrás la cabeza. Con esa mirada de minisoslayo ella ya sabe lo que hay. Me voy del baño, no lo aguanto más. That bunch of posh bitches is really pissing me off, coño. Es que lo que tiene subir a las altas esferas es que se te pega el gilipolleo internashonal este. Otra de las cosas es que te das cuenta de que la mierda es mierda en todos lados y de que los meódromos apestan a meados igual, sean las pijas quienes cambien el agua a las olivas o shake their lettuces como si es la virgen santa. Me fui del lavabo y Martita vino al cabo de media hora diciendo, toda borrachuna, que se había desgañitado gritando mi nombre en los lavabos, pensando que aún estaba yo dentro de alguna de esas cabinas mortuorias de iluminación folladora, y que, claro, las pijas la habían mirado mal. Le expliqué lo acecido y se murió de la risa.

¡Ja! Barrioaltaneras a mí.

lunes, 9 de marzo de 2009

Crónicas Bampíricas en Varcelona

Me obsesiono con una serie, ya sabéis, como me obsesiono a menudo con cosas. Lo he decidido ya: voy a adquirir un póster de True Blood. Ya oigo las voces que se levantan desde el tapiz internáutico bloguero de mis lectores-amigos, ¿¿otra vez un fucking post sobre True Blood?? Pues sí, sí, It’s my blog and I’ll write what I want to

Pues me dirijo a la tienda de cómics más famosa de la ciudad condal, sorteando todo tipo de personajes rambleros a los que me desacostumbré con el desuso y el olvido de mi antiguo hogar, probablemente convertido del todo en nido de habitantes cucarachiles, entre otros. No me interesa saberlo. El caso es que me acompaña mi amiga Cinta, nos metemos en la tienda de pósters, atestada hasta los topes. Miro en derredor, miro hacia mis flancos, oteo el horizonte, bajo la visera y me dirijo al mostrador. Hay un tío grande, mayorcete, con gafas, de espaldas anchas, pelo canoso y manos destroyer. Se hace el interesante. Debe pensar que es uno de esos maduritos de voz grave y pose altanera que interesan a jovencitas (ejem) incautas (ejem) como yo. Pero, al preguntarle yo por el susodicho póster responde, con cara de haber mordido un limón:

- ¿¿¿¿¿¿True Blood?????? ‘¡No!
- Vale.

Reculo y me meto entre las pancartitas de pósters. Paso tres de ellas, en la sección de bebidas (uno de Coca-Cola, otro con un montón de licores en estanterías y otro que no recuerdo) y allí está el póster. Rojo como la sangre, con letras blancas y la botellita de marras en la esquina derecha del póster. Sonrío, triunfal.

- Aquí está – el deje de mi voz revela felicidad.
- ¿Lo has encontrado? – Cinta curioseaba por la tienda, pero ahora ha visto MI PÓSTER.

Me aposto en el mostrador mientras observo cómo una chica se dirige al antipaticoide dependiente, que está enrollando sus dos pósters, preguntándole:

- ¿Me lo puede envolver para regalo?
- ¡¡No!!
- … - balbuceo entrecortado inaudible…
- No… - intenta arreglarlo- no envolvemos para regalo… no, no envolvemos. Es el sistema – coge de la mesa el plástico cilíndrico, señala a su izquierda, colgados en la pared hay varios tubos anchos de cartón duro – si quieres, lo tendrás que comprar tú.

Mientras tanto pienso: “ahora se va a joder porque le pienso decir que es un puto gilipollas y que no tiene ni puta idea de lo que tiene en su tienda, es más, ni de lo que coño hay por el mundo, porque mira que no saber que tiene un póster de True Blood en su puta tiendecita de los cojones… pues ahora se lo voy a decir, en plan pedante, para que se joda el muy… petulante. Ale”. “Capullo”, añado. Entonces, Míster Simpatía termina (literalmente) con la chica. Se gira hacia mí y le digo:

- El 2118.

Vuelve con el póster estirado, contemplándolo, curioso, una mano en cada extremo del cartel, como si fuera el pregón de su pueblo. Me mira, se sonríe. Vuelve a mirar el póster. Me quedo quieta frente al mostrador. Rebusco en mi bolso. No me salvo. Mierda, ¿qué coño está diciendo?:

- Vaya, otro póster de vampiros… - Mierda, coño, joder, SABE lo de la serie, entonces, ¿ por qué cojones no se ha molestado en mirarlo?- sí que eres tú vampírica… - S. P. M*… la tienda está a petar de gente, maldita sea, goddammit, no sigas, cierra el pico, cállate la boca…- ¿No serás tú una vampira?

¿No serás tú un gilipollas de marca mayor? Me siento freaky y violenta a partes iguales. olvido decirle todo lo que había pensado.

- Je. No, es que ESE ERA EL QUE BUSCABA ¬_¬'
- Ah… ¿era ese?...

Espantoso ridículo en público. La mitad de la tienda piensa que soy una freak amante de Buffy Cazavampiros (puagghh). La otra mitad piensa que el dependiente es subnormal profundo. Ese pensamiento me consuela, y salimos de la tienda comentando lo falto que está el tío de un par de buenos soplamocos (“¡Zas! ¡En to’a la boca!”- pienso).





Suckeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrr

*Su Puta Madre

martes, 3 de marzo de 2009

Dogville, o como dicen algunos: Viladecans


Sin ánimo de comenzar un blog de reseñas cinematográficas, que para eso ya lo hace, y muy bien, mon ami Le Petit Prince, os hago partícipes de mi primer tropiezo con Lars Von Trier, que ha sido con esta película que me ha dejado pensativa durante varios días. Del impacto inicial de ver ese escenario desnudo, esa charranca pintada con tizas en la que todo el mundo presencia la mierda de todo el mundo, y asimismo, sus pequeños momentos de gloria, si los hubiera, a la sensación final de entre satisfacción, vendetta y vacío existencial (paliable), nihilista. De la blancura sin rotura, nuclear, de una Nicole Kidman dramática, enrojecida y venosa, a la negrura de ese abismo al que nos aboca, o nos obliga a asomarnos el tal alemán o sueco, que es la crueldad humana.


Aunque me digan que no debo abusar de este tipo de posts, y que debo limitarme a la comicidad de mi estilo exagerado, desenfadado y pseudomisantrópico, yo me empeño y me empeño en escibir algún que otro apunte sobre la parte trágica de mi mundo interior que, señores, existe.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Lo peorcito de cada casa II (y último que se sepa y por el momento)


Porque lo prometido es deuda, y porque esta mañana he tenido otra experiencia desgraciada más en el metro de mi amada Barcelona, os dedico este post. Ante todo, no os alarméis, simplemente he llegado cinco minutos tarde al trabajo por culpa de las aglomeraciones de la gente, que parece que salen de su casa cual cucarachillas buscando la salida. Señores, que nosotros no superaríamos un desastre natural. Ellas sí.

El tonto de turno que os comentaba, es pequeñajo y tiene una cara cuadrada de bobo impresionante e impresionable. Tiene la boca un poco torcida hacia abajo, los ojos de huevo cocido, o de pescado recién enfilado en un anzuelo. Jódete. Es bajo, muy bajo, retaco. Se agarra a la barra central como si le fuera la vida en ello, se aferra al metal cilíndrico cubierto de huellas dactilares que no identificarían a nadie y sí a todos, una huella dactilar en masa, una gigantesca pangea de babas, mocos, escamas, efluvios de perfume, restos de jabones varios y de pigmentos y condimentos de aperitivos diversos y chucherías inimaginables que pasan por las manos de la gente. Por no hablar de otras cosas que pasan por las manos de la gente (creo que ya os ha dado el suficiente asco como para sugestionaros tanto que al final de este post odiéis al enano coñón tanto como yo). Lleva unos cascos de esos inmensos, con los que la gente va por la calle como diciendo, eh, que yo escucho solo buena música, nada de reguetones ni julandradas, yo soy un entendido en música, un melómano como dios manda. Pues él lo lleva, porque controla mogollón de música, escuchando sólo a los grandes, mientras mira a la gente con cara de aguilucho, y abomba los brazos alrededor de su tronco, dentro de la chupa tejana que se cae de mierda, que lleva. Lo hace para conseguir más espacio, porque él es más importante que nadie, él es él, y cuando llega su parada se pone nervioso y escudriña a todo el que se cruza con su mirada, abre las aletas de la nariz compulsivamente, como un toro que hubiera de arrancar para salir de la barrera y si se han abierto las puertas y tienes la mala suerte de encontrarte junto a él y no haces ademán de moverte, y si encima eres calvo y alto, como le pasó a ese chico el otro día, el tío empieza a gritarte que te quites, que te quiteeeeeeeeeeeeees, coño. Y si le miras, perplejo, como diciendo de dónde cojones ha salido este enano cabrón, hijo de una hiena, puede saltar a tu yugular (porque para eso sí que tiene tiempo antes de salir a trompicones del vagón) y gritarte, amenazante, fuera de sí:

- ¡Gilipollas! Que eres un gilipollas.


Y hay que joderse.

jueves, 22 de enero de 2009

Lo peorcito de cada casa I


Si alguien dijo alguna vez que el metro es para ratas, a pesar de la connotación elitista y borjamariense que esta afirmación pueda tener, hoy no puedo por menos que darle la razón. Porque el metro saca lo peor de nosotros mismos, o porque al metro sólo se sube gente de lo peor. No sé muy bien.

Todas las mañanas me embuto, cual sardinilla enlatada, o cual relleno de morcilla de cebolla en pellejo bien curtido, en los vagones del metro de Barcelona. Parada de origen: Sagrada Familia. Parada de destino: Diagonal, esa estación que está eternamente en obras, y de la que una voz femenina antipática, monocorde, monótona, monolítica, impenetrable, estúpida, tarúpida y recalcitrantemente pedante, de perdonavidas, repite sin cansarse ni un solo día que la puta estación está en obras y que nos vamos a joder vivos porque si queremos hacer trasbordo vamos a tener que recorrer media Barcelona, amén de salir a la calle, esquivar a los repartidores de periódicos gratuitos, caminar por entre el polvoriento vallado sobre una serie de flechas amarillas, que Dorothy para volver a Kansas no tuvo más problemas ni de coña. Además esa voz lo dice todo en catalán "xava, da Barsalona, nen". La odio, por Dios. Esa tía el día que grabó el mensaje no había descubierto los yogures del Coronado, fijo.

Pero eso no es todo, ya que entre la estación de origen y la de llegada, en un trayecto de sólo dos paradas, y calculo que tres o cuatro minutos, pasan cosas que merman la moral y el amor por el género humano de cualquiera. Para comenzar, todas las mañanas, sin faltar ni una, alguien que se encuentra a ti pegado como aquel quevedesco hombre a su nariz, alguien que te mete por las narices su apestoso perfume o que a menudo está a punto de sacarte un ojo con la página 34 de su ejemplar de "La sombra del viento", o que te está dejando sordo con su mp4 a toda hostia, reproduciendo "Baila morena", versión reggaetonmixhop 1.3 de Pappy SuperchulazoDJ, te pregunta sin dilación, con suma desfachatez: "¿Vas a salir?". Entonces le miras y le dices: "No, pero no puedo moverme (señoraporquesuculometieneempotradacontralabarradelcentroy cuandolagentebajeyaveremoscómocoñosalimos)" o "Sí", escueto y tajante, en cuyo caso has triunfado, porque puedes permitirte el lujo de pensar: "Ahora te vas a esperar, gilipollas, porque yo estoy primero, y si no salgo yo, tú no sales ni de coña, capullo, te vas a quedar aquí y vas a pasarte la parada porque el piii, piii, piii de la puerta suena enseguida y las puertas, ¡pum! se cierran herméticamente y te vas a ir hasta Hospital Clínic y vas a llegar tarde a la oficina, subnormal profundo". Y tras responder sí, no te mueves, te quedas petrificado en el sitio hasta que la puerta lleva media décima de segundo abierta, lo suficiente para acojonar a ese gilipollas cagaprisas y reivindicar tu derecho a no ser increpado de buena mañana por desconocidos tocapelotas que son incapaces de levantarse antes porque su vida es tan mierda que les repatea las tripas ir a la oficina a hacer lo mismo cada mañana. A ti también te repatea, pero al menos tu vida no es tan patética, te dices. Y por las mañanas, a mí no se me habla, cojones. Aprended.

Finalmente, todo el mundo consigue salir con más o menos éxito del tren, a trompicones, a trancas y barrancas o con cierta elegancia y ‘savoir faire’, a veces con algún incidente amenazante y violento por parte de algún pasajero, pero eso pertenece al siguiente post…