domingo, 28 de noviembre de 2010

Viaje al centro de mi hígado II

Nadie te está revolviendo,
Esas tripas de chorlito,
Ni te está hurgando la nuez
Con la crudeza que yo
Te agito el acorazado,
Te zarandeo las masas
De tu cuerpo de hojalata,
Que no tienes corazón.

Y te sacudo a conciencia,
De toda esa veta henchida,
Y te reinvento de nuevo,
Don Juan de mis almas rotas.

Nadie te sabe despojar como yo,
De todo lo que ha sido en vano,
De todas las justas blandidas,
De las batallas perdidas,
Las ofensivas falladas,
Las luchas a contrapelo,
Reyertas de cafres muertos,
Las trifulcas mañaneras,
Las pendencias soñarreras,
Que en tu sueño los agarras,
Por el cuello a los piratas,
Y te quedas con las dudas
De ganar tantos honores,
De chorrocientos galones.

En la noche, calaveras,
Que se mofan de tu estofa,
Que te ven como un milhombres,
En la sombra amanecida,
A los que la oscuridad
Les ciega el ojo y la vida,
Porque pierden tanta sangre
En fragores de alucine,
Que no saben dónde están,
Y no saben si llegar,
Ni si comenzar a andar
Por el sendero que vine.

Lo de fustigarme, te cuento,
No es un modo imaginario,
De caer del campanario,
Sino un refugio, una idea
Del amor, equivocada.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Viaje al centro de mi hígado I

Lo de fustigarme, te comento,
No es un sistema cualquiera
De eludir la primavera,
Sino un refugio, una idea
Del amor, equivocada.

De todas esas veces que te cuento
Cositas a la sombra de la higuera,
Una mitad las baña la leche,
Y la otra mitad la comezón.
Tus brazos son de polvo y urticaria
Siempre que nos arrechuchamos,
Y cuando sorteamos los caminos
En busca de ese grial de calostro,
Bendito, sagrado y santificado,
Que nos llene, a mí la madre,
A ti otra cosa,
De la vida que hemos de vivir,
De auspicio, se supone,
Y de cómo sabes
Que me flagelo y que me muero por tu pelo,
Que me dejas por los suelos,
Nos perdemos, cervantinos.

Esta mañana ha sido tu rostro,
Lo primero que he visto en mi cama,
Desde una tierra prometida, extraña.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mad Woman

Las perneras de tus pantalones,
Los faldones de tu camisa
Y el nudo de tu corbata
No son arrecifes de los que me quiera colgar.

Que me he propuesto dejarte,
Albedrío de los hombres,
Para no llenarte el sueño de soniquetes
De baba y lágrimas,
Ni de besos estrangulados.

Hombre trastornado,
Meapilas perturbado,
Paradójico donnadie,
Excéntrico petimetre,
Me voy para no volver,
Me llevo la pitillera,
La petaca y la boquilla.
Y ya no me esperes más.

Si me acusan: ¡verbenera!
No vengas a suplicar
Que te acoja entre mis brazos,
Porque ya no ocurrirá.

Las perneras de tus pantalones,
Los faldones de tu camisa
Y el nudo de tu corbata
No son arrecifes de los que me quiera colgar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Ride the white horse

Si has buscado aquel estado lejano en gúguel,
Si has deshojado margaritas,
Si has contemplado alguna vez mis ojos
Entrevistos a la luz de claraboyas,
Cuando los convierto en orientales,
En medio de una bruma londinense
De demasiada hierba.

Si has querido alguna vez respirarme al raso
Abrir mis poros,
Y sacarme lo que tengo dentro,
Si has anhelado mancillar mi cama
Con todo el irrespeto que eso suponga.

Si has deseado tirarme de un padrastro
Y despellejarme viva,
Dejarme desnuda,
Desollarme pulcramente.
Si has buscado terminaciones nerviosas
En la palma de mi mano a ciegas,
Para reseguir todos los recintos de mi cuerpo
A una.

A caballo me has llegado.

sábado, 13 de noviembre de 2010

La poetisa le cuenta a su amor por qué deja de escribirle

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
Federico García Lorca


Que no te dejaré saber qué escondo,
Ni lo que vengo escribiéndote hasta ahora,
No voy a dejar que este despotismo
Me inunde en días negros para siempre,
Y así cuelgo la pluma en tus narices,
Y así me llevo todo de repente,
Me guardo el corazón en un hatillo,
Por desaparecerme en los jamases.

Esta vez has sido tú quien sin conciencia
Me ha abierto venas en duelo de sangre,
Me ha escurrido los pliegues de la almohada
Para dejarme tuerta e infecunda,
Yermando los doseles de mi estancia
Con siniestra burbújula magnética,
Con estruendo de sordina impenetrable,
Sin el eco de la noche escarlatina,
Sin las voces de la parranda de humo.
Que, vamos, que me dejas extraviada,
Perdida y de nuevo en la estacada,
Que esta opresión que me merma las alas
Acabe para siempre y sin despecho.

Y no voy a leerte más poemas,
Porque esto es el final de mi batalla.
Esta vez has sido tú quien rivalmente,
Me ha cerrado los ojos, tan postrero,
Como un muerto incandescente y fatuo,
Como una muerta sola, boca arriba.
Porque me he muerto para ti, para siempre,
Me he muerto y ya no volveré a la vida.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Brete y membrete

Recordarás las calles por las que he paseado tu cadáver,
Las recordarás una por una,
Que después de grabarte a fuego en la quijada
Que eras de mi propiedad como una res,
No me ha quedado más remedio
Que darte matarile, rile, rile.

Recordarás uno a uno, callejones,
Por los que te arrastré envalentonada,
Todo una fantasía, una quimera,
No heredarás de mí más que una herida,
Grabada a fuego, a hierro
Y lentamente,
De mí te escaparás,
Niño doliente.

Pero antes me aseguraré, vacuno,
Que te ha quedado claro que eres mío,
Nadie te marcará como a esa res,
Que el tatuaje calcinado es de mi agrado,
Que sólo esta matanza va a salvarte.

Voy a dejarte medio vivo por los días
En que me declarabas amoríos,
Por nada más te dejo revivirte,
Que habrás de recordarme para siempre.

Siempre serás un muerto,
Un zombi inerte,
Y por si fuera poco, tan marcado,
Te llevas un poquito de mi muerte.

Tienes un indeleble tatuaje,
Que me sé cómo entintarte sin correrse,
Que sé cómo marcarte a hierro ardiendo.

A hierro me has matado, a hierro muere,
Recordarás las opacas travesías
Por las que paseaste el corazón,
Y nunca olvidarás lo que te dije,
Y nunca olvidarás lo que te hice,
Pues te marqué sin duda,
A hierro,
Y luego, ya después, te despojé.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El Humus II

Hampón estrecho de miras,
¿Es que no te has dado cuenta
Que escribo para olvidarme
De tu tonsura de monje,
De tus ojos, hendiduras,
De tu cuerpo de maíz,
De tus labios de marisma,
De tus dedazos de arcilla?

Eres un bribón de calle,
Un patán de carretera,
Un borrachuzo de barra,
Un canalla de burdel,
Un miserable de tasca,
Un golfo de puticlub,
Un matón de lupanar,
Un fanfarrón de tugurio,
Un truhán de cuchitril,
Un rufián de bodegón,
Un tunante de motel,
El hijoputa de un antro
Que se rebela mezquino
Que mísero te apuñala,
Por un poco de carnaza,
Por el muslo meretriz
De alguna zorra barata.

Eres un lumpen del hampa,
Un proletarien sin vida,
Un vendido maleante,
Un traficante de alientos,
Jerigonzante y siniestro.

Y además, hueles a humus.

lunes, 25 de octubre de 2010

Descomposición en piedra

De mí puedes tomar aquello que más te apetezca,
Porque nunca volveré a la tierra a morar como si nada.
Yo nunca volveré a la tierra de la que provengo,
Porque me has convertido en polvo de por vida,
En polvo que no ha de posarse.

Mi alma es por fin inmortal,
Se nutre sólo de toda la grava
En la que me has convertido el tórax,
Y soy de cantos y cascajo ahora.

O tal vez pueda aún volver a la tierra.

La tierra que me pisas es un terrón de cuerpo
Megalítico,
Es mi forma vuelta en cenagal,
Soy una piedra grande sobre la que edificar.

Pero tú eres un dañino destructor,
A pico y pala me has hurgado en los despojos,
Me has sonsacado, removido y meneado,
Te has desprendido de mi carne, la sobrante.

Y me has abandonado a la carroña,
Pues eres cóndor y me sobrevuelas.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Humus

El humus que despides
(Estás muerto)
Es el único indicio que de ti tengo,
De que el trigo que brota de tu barba
No es granado,
Ni es humano,
Está viciado.

Y es el humus que despides
El que me hace imaginarte
(Necrofilia)
Creciendo entre mis piernas,
Más adentro,
Espiga y mies,
Rozando lo interpelado,
Como un sarraceno
Que no se haya de cansar nunca de ver carne,
Habiéndole sido negada.

El humus que despides,
Es pestilencia de aislamiento
Es soledad de maizales,
Es mijo y grano de los más resecos,
Eres maíz, como todos los hombres,
Criollo, indiano, colono y emigrado,
Todo ello a un tiempo,
Enmaïzado y enraïzado,
Trigo de moros,
(Que le llaman en mi tierra).

Y de la tierra, se nos levanta el humus
Que persigue mis hocicos diamantinos,
Tan avezados en la muerte blanda,
Acostumbrados
Tanto,
A la constante harvest,
Que es recogida,
Y otoñizante,
Como mazorcas, como panojas,
De tanto vello y de tan espeso,
Que el mismo humus
Se pudre lento.

jueves, 14 de octubre de 2010

Luciferias II

I know that we are young and that you may love me,
but I just can’t be with you like this anymore…
Alejandro…


¿Crees que puedes irrumpir
Con tu músculo supino
Ante mi augusta presencia
Como súcubo,
Cual diablo,
De mi amarga soledad,
De mi agorero aislamiento?

¿O que puedes cercenar
Las membranas de mis dedos
Como un palmipedicida,
Con esa luciferina
Pasmosa eclesiastanía,
Remirado y colombino,
Santurrón y pudibundo
Melindroso hijo de perra?

¿Que puedes abrirme la carne
(¿crees?)
Cabronazo ensimismado,
Subnormal profundizado?

¿La rabia que me carcome,
Crees que viene de aquí adentro,
De las pulsiones que sufro
Por culpa de tu subyugo
Porque eres tú mi verdugo,
La cupletista afligida
Que yo fui en mis otras vidas
Me alienta con estertores
A fumarme lo que queda
De esta vida de mentira?
Pues en lo cierto estaremos
Si convenimos, Demonio,
Íncubo precioso y blanco
Que debemos separarnos
Y no hablarnos de pecado.

jueves, 7 de octubre de 2010

Hombre unicornio o vampirismo de argento

Cuando tú te conviertes en unicornio,
Frunces el ceño,
Apuntas recto,
Lo ves muy claro,
Bizqueando,
Enfilando.
Tu cuerno es del mejor marfil que me pueda imaginar…

Cuando tú te conviertes en unicornio,
Eres una pelusa inquieta,
Blanca,
Suave,
Lúcida,
Como un fabuloso Platero en negativo,
Y me corres a cornadas.

Cuando tú te conviertes en unicornio,
A veces te persiguen,
Furtivos,
Mercenarios,
Combatientes,
Cazadores,
Y te desnucan el aliento con un tiro.

Cuando yo te convierto en unicornio,
A veces sangras,
Por un disparo.
Yo te deseo
Y bebo tu savia.
Estás hecho de la misma sangre de plata que yo,
Cuando yo te convierto en unicornio.

Y se amaron dos unicornios,
Mire usté qué maravilla.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Luciferias: “loving you is cherry pie”

No me he podido resistir a tu higadillo
A tu armadura de asadura, caballero,
Porque eres un tendón desorejado,
Porque eres endiosado como un ángel,
Porque eres querubín serafinado,
Eres de purpurina y de sustancia
Eres escarlatino y honorable,
Eres un gran puñado de polvazo.

Eres de plata y bruma, estás nublado,
Y necesito ver las oliváceas pestañadas
Que me dedicas como un niño de reojo.

La entraña de este apego es de repente
Ósculo milagroso de membranas
(Como todos)
Que me imagino, noche,
Solitaria,
Como la madre tierra que te agita
El cinturón, el vientre,
Y la quijada.

Y no tengo más lumbre en pechadumbre,
Que esta pena que me arrastra y desazona,
Que esta sal que me escozona y me transhiere,
Que esta roncha dolorosa de tu olvido.

No queda más que echar serrín al viento,
Guardar la carcomida taquería,
Hacer un corazón de una madera,
Un ejercicio así todos los días,
Que es bueno tamizar la comezón,
Y enharinar despacio los despojos
Donde pude escribir que te quería.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Aquel sueño en tierra extraña

Me desperté soñando contigo, ¡qué alborozo!
Retocé entre las sábanas, tremendo gozo,
Qué alegría, qué alboroto,
Otro perrito piloto.

Me desperté con el sabor azucarado
De algodones rosas pegajosos,
Y con lo fijo de tus ojos
Enganchado en mi hipotálamo.

Me desperté soñando contigo,
Me repantigué en la cama,
Como una muñeca enorme,
De feria,
Despelucá.
Una muñeca feriada, despeluchada y bribona,
Soñando con la tómbola del mundo,
Famosa:
Y otra, y otra, y otra muñeca chochona.


Dedicada a mi incansable Aningunsitio, antes de marcharme a hacer las Américas, porque me propuso el tema de la chochona. Espero le satisfaga ;)

lunes, 16 de agosto de 2010

Un alto en el camino hacia América

No quiere esto decir que vaya a dejar de escribir, pero como a partir de ahora mi camino es incierto y lleno de quehaceres y obstáculos que habré de sortear, quería informar a mis lectores de que Madame Blavatsky se marcha a hacer las Américas.

Probablemente use esta plataforma para comunicarme con el exterior, u otra diferente... aún no está decidido, como muchas otras cosas de mi vida. ¿No es emocionante?

Besos y abrazos para todos y nos seguimos viendo... desde el otro lado del charco.

martes, 27 de julio de 2010

De lo que se come, se cría

Te has apostado todo lo que tienes
A que no me volveré de porcelana,
Porque me has visto fuerte y aguerrida,
Pero no te lo creas, desgraciado,
Me tienes rota como a una muñeca.

Te has jugado una ristra de incisivos
A que no me cubrirá piel de cebolla,
Porque me has visto dura y bien curtida.
Pero no te confundas, desdichado,
Que me traes descascarada como cal.

Y el juego no ha hecho más que comenzar,
Me llevas por caminos de martirio,
Traslúcida como el esmalte blanco,
Arisca como pellejito seco,
De esa cerámica que me conoces,
De esa bulba incompatible y perniciosa,
Que me hace sollozar a cataratas.

Si mi piel es tierna como esa cebolla:
Te guardo como cascos de matrioska,
Y me haces llorar por desfiladeros,
Y me picas adentro como orugas.

Si mi piel es fina como porcelana:
Me entras como infusión ardiente al cuerpo,
Me hierves la garganta como a un pollo,
Me haces expectorar sueños profundos.

Por respuesta te doy un ultimátum:
Termina con el juego, papanatas,
Acaba con mi vida, botarate,
Y pélame de un golpe, miserable,
Concluye con romperme ya, canalla.

jueves, 22 de julio de 2010

La poetisa amenaza a su amor con una sarta de poemas

Cuando termine de escribir sobre tú y yo,
No podrá conocerte ni tu padre,
(Que a mí no me respetan ya en mi casa)
Así que voy a abrirte la barriga
Para meterte piedras desparejas,
Voy a tirarte al mar, no al río,
Voy a cambiar el cuento por completo,
Voy a escribir la historia de tu hechizo.

Cuando termine de escribir sobre tú y yo,
No va a quedar títere con cabeza,
Yo me habré condenado para siempre,
Te habré llevado al borde de la muerte:
Te habré matado cuatrocientas veces,
Porque es la única forma de que entiendas,
Bajo esta luna ardida a cadenita
Que te idolatro entera y enfermiza.

Cuando termine de escribir sobre tú y yo,
Van a quedar aún cosas que decirte,
Pero he de quedármelas en el tintero,
Si vienen tiempos malos retomarte,
Y clavarte nuevamente los tachones
De esta herejía que yo te profeso.

Cuando termine de escribir sobre tú y yo
Hablaré entonces sobre los demás,
No los conoceré, serán extraños,
Tal como antaño lo fuimos tú y yo,
Pero ha de funcionar, estoy segura,
He de narrar alguna vez lo de los otros.

martes, 20 de julio de 2010

La poetisa le cuenta a su amor por qué le escribe

Si no me cantaras todas las noches, cigarresco,
Y no me hubieses dado tantos pretéritos de tu vida,
Tal vez no me acuciara, tan salvaje,
Esta tiranía de escribirte a bocajarro,
Y de pasearte a todas horas por el techo helado
De mis alcobas de mimbre y de carrizo.

Porque es toda tu sustancia esclavitud,
Y me llevas de cabeza al vasallaje,
Como pánfila señora de su hidalgo,
Gentilmujer que nunca se pregunta
Cómo es que han hecho el aire transparente,
Y si el espíritu entra por la vista,
Cómo es que siempre y de repente,
Te encuentro madrugando ya sin ojos.

No me has dejado relatarte en recovecos
De esa piel que se disipa por los poros,
Y no he encontrado yo huecos mejores
Para dejarte anejos que en la boca,
Que no sabes el peligro que me acecha
Cuando intento impregnar de negra tinta
Los rincones blanquecinos de tus bozos,
O cómo he de aguantar, tan vacilante,
Que no me encuentres nunca anocheciendo
En esta sanguinaria y purgatoria
Enmienda de bilis desaborida.

Y no te dejaré saber qué escondo
En las graves arrugas de mi frente
Y nunca sabrás por qué te escribo
Y por qué yo nunca te lo digo,
Por qué guardo como absurdo secreto
Esta tripa desgajá que me destroza.

martes, 6 de julio de 2010

Adamantium

No te he dejado pergeñar por un momento
El orden de mi médula espinosa
Porque eso corre de mi cuenta, torpe,
Porque es concisa la disposición
De mi osamenta,
Que es mi esqueleto de adamanto puro,
Es impertérrito este litio de mis huesos,
Y cuando me sacudes desde abajo
Recorre mi armazón un dolor lento.

No te he dejado estudiar
Con esa precisión
Astronómica
La dureza cascaresca de mi piel cuando me agitas,
Paquidérmica y disecatoria tez
Con la que me protejo de tu abrigo,
Con la que hago capullos y envolturas
Para zafarme a tiempo de tu córnea,
Para que no me mires tan quedito.

Pero sí te dejaré que me alimentes
Con esa libación de tus mohínes,
Con el maná que llueve de tu pelo,
Con el cebo intransferible de tus ojos,
Con el maíz que crece en tus pestañas.

Cuando hayas sido mi nodriza y amo
Dejaré que me remuevas tremedales,
Zarandeando mi columna vertebral,
Desarmando fortalezas en mi ombligo,
Y juro que no opondré resistencia.

martes, 29 de junio de 2010

Mórbida

A veces soy un cetáceo,
ingente, orondo y azul,
ocupo todos los huecos,
soy un lastre de pescado,
y, solitaria, te trago.

Te tengo quieto en mi vientre,
en mis vísceras buceas,
pues yo soy una ballena
de muy amplias tragaderas.

viernes, 18 de junio de 2010

Mujer unicornio

A Lopen ;)

Cuando me convierto en unicornio,
Frunzo el ceño,
Apunto recto,
Veo claro,
Bizqueando,
Enfilando.
Mi cuerno es del mejor marfil que te puedas imaginar.

Cuando me convierto en unicornio,
Soy una pelusa inquieta,
Blanca,
Suave,
Lúcida,
Como un fabuloso Platero en negativo,
Y te corro a cornadas.

Cuando me convierto en unicornio,
A veces me persiguen,
Furtivos,
Mercenarios,
Combatientes,
Cazadores,
Y me desnucan el aliento con un tiro.

Cuando me convierto en unicornio,
A veces sangro,
Por un disparo.
Quien lo desea
Bebe mi savia.
Estoy hecha de la misma sangre de plata que tú,
Cuando me convierto en unicornio.