lunes, 21 de julio de 2008

Loreena McKennitt: alfa y omega



Sólo quiero que mis bloguers sepan que ayer tuve una de las experiencias más maravillosas de mi vida, escuchando en directo a la inigualable Loreena McKennitt, con su excelente equipo de músicos. El poder de la música no tiene límites y es un vehículo ideal para hacer llegar a todo el mundo la cultura, que nos hace libres.


Al mismo tiempo, sé que no puedo compartir esta sensación con nadie, así que ahí queda.


Además, he adquirido un colgante con este símbolo celta. Se grababa en los escudos y tiene que ver con la protección y las cruces solares.

lunes, 30 de junio de 2008

¡¡¡Viva la selección española!!!


Por una vez, y sin que sirva de precedente: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Que viva el fúrgol!!!!!!!!!!!!!!!


Esto es para contrarrestar el post anterior, aningunsitioperofurgolero, ¡jejejjejeje!


Un abrazo a todos los que se alegran de que hayamos ganado este estúpido juego de 22 corriendo tras un balón. ¡¡¡¡¡Viva el balompié!!!!!

jueves, 12 de junio de 2008

Huelga de transportistas: por fin alguien da de comer al perro del artista maldito


Porque está en nuestra mano cambiar las cosas, no presenciemos las escenas impasibles ni carguemos contra el prójimo sacando los temas de contexto. Y si ves las barbas de tu vecino pelar, sí, pon las tuyas a remojar, pero con gusto. Y remojemos todas las barbas, hasta las de la mujer hirsuta, que no se diga que aquí, en este país nos tose nadie. Que no se diga que este es el país del "vuelva usted mañana", que aunque sea verdad, duele y se ha de pagar con la bolsa o la vida.

martes, 10 de junio de 2008

Figareixon



El barbero de Glastonbury. Donde se arreglaba los pelos y las barbas Lanzarote para ir al encuentro de Ginebra.

viernes, 23 de mayo de 2008

Las brumas de Avalon II


Como véis, encontré la rueda de las direcciones y, adivinad qué...



¡¡¡Estaba Camelot!!!

Ahí mi dedito señalando la mítica ciudad de caballeros y princesas, aquella hacia donde la dama de Shallot no podía mirar.

"but she looked down to Camelot"...

lunes, 19 de mayo de 2008

El misterio de la incomunicación humana


O de lo difícil que es hacerse entender. O de ermitaños/eremitas. O de apartarse a vivir solo porque esta sociedad no te acepta, o peor aún: los individuos no te aceptan. Ver, oír y callar. Y si no quieres oír y mucho menos callar, no te queda otra que hacerte ermitaño.

jueves, 15 de mayo de 2008

Las brumas de Avalon I


Cuando fui a visitar a mis queridos amigos Hatsue y Aningunsitio me ocurrieron varias desgracias de las que aún no he podido recuperarme, y es que en la actualidad vivo en un mundo goyesco de Parcas negras y de monstruosos aquelarres, en el más absoluto de los silencios...

Pero aparte de todo eso, pude visitar el muy mítico y apasionante reino de Avalon, claro que sólo unos pocos privilegiados logramos divisarlo entre las nieblas del Tor, el monte y la torre que se encuentran a las afueras del precioso pueblo de Glastonbury, donde tuve la oportunidad de adquirir ciertas chucherías de reminiscencias celtas (no así unas runas por las que me pedían la friolera de 26 libras), como unas chapas que rezan "BeWitched" y "my other car is a broom", que estoy segura de que serían muy del agrado de mi querida Hatsue. No penséis que eso fue lo único que compré, porque tuve la gran suerte de encontrar un hermoso calendario en forma de rueda de la diosa celta que, como sabéis, mis queridos instruidos e ilustrados amigos, no es otra que la Madre Naturaleza dividida en varias épocas del año, coincidentes con las festividades célticas, y representada en la figura de las distintas facetas de la mujer.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Cosas de abuelas

Hay tres cosas en la vida que siempre están frías:

1. La nariz de un perro.
2. Las manos de un barbero.
3. El culo de una mujer.

lunes, 28 de abril de 2008

Mi Sí-Cumpleaños


Sobre mis andanzas esta última semana hay poco o mucho que contar, según se mire, pero hoy era obligado escribir, porque es mi cumpleaños, lo demás ya vendrá. He pasado del bonito 25, del cuarto de siglo, del ecuador de la bonita segunda década, del decimoquinto año de existencia de este pequeño ser que se encuentra unas veces in the middle of nowhere y otras mucho más en medio todavía. Como véis, me he puesto filosófica, si es que eso se puede conseguir en un blog de color rosa cuyo último post está dedicado a unas extrañas judías gelatinosas de colores y sabores imposibles.

Hoy, día de mis 26, glorioso momento para la madre que me parió a la edad de 24 años (dios mío, se me pasa el arroz), a las 4.27 de la madrugada de un miércoles (estúpido día donde los haya, e insulso) en el que se había comido un huevo frito que le sentó como un tiro, a la pobre, que vomitaba por arriba un residuo de su digestión y por abajo un pingajo de su corazón. Qué cosas.

Pues hoy, hoy y no otro día, porque es lo que tienen los cumpleaños, que son un día, y al otro día el cumpleaños se ha marchitado ya, y ya no es lo mismo: es tu cumpleaños? no, lo fue ayer! vaya, bueno... ¡¡felicidades?? pero el mío es hoy, hoy, hoy, hoy es mi cumpleaños. Lo imperecedero de los cumpleaños sólo dura 24 horas (¿paradoja?) pero en esas 24 horas lo son, son imperecederos. La gente te dice, ¿te sientes más mayor, cómo se siente uno con X años? y uno responde siempre, haga frío o haga calor, llueva o truene, con un leve levantamiento de hombros, un fruncimiento de labios, que igual que ayer, y todo el mundo se ríe, de forma parecida a cuando vas a un funeral y alguien dice no somos nadie, y todos asienten en silencio o dicen "ya ves", o "desde luego" (los más pedantes).

Así son los cumpleaños, malvados, felices, mágicos y especiales, sólo si tú quieres.

Feliz No-Cumpleaños a todos los que, al contrario que yo, no celebran su aniversario HOY.


"- ¡Vaya! Hoy es mi No-cumpleaños también"


Sombrerero Loco

jueves, 3 de abril de 2008

Creating "true-to-life" flavors


No puedo expresar ni tampoco contener mi dicha al descubrir esta maravilla de la industria norteamericana, ni al comunicaros este hallazgo tan sumamente afortunado. Por eso os voy a hacer partícipes, ya sin más dilación, de mi glorioso descubrimiento casual. Algunos tendréis en mente el maravilloso mundo de Harry Potter, si es así recordaréis las fantásticas, fabulosas y superfirolíticas “Bertie Botts Every Flavor Beans”, esas deliciosas pastillas de todos los sabores del mundo, incluido el sabor a vómito, a cera del oído y otras exquisitas asquerosidades por el estilo. Y es que los mundos mágicos tiene que ser consecuentes con su realidad y con la escatología humana (aunque en Harry Potter no cague ni folle nadie).

Atención, estimada audiencia, aquí la Blavatsky descubrió, el fin de semana pasado, cuando iba al cine, en la tienda de enfrente, en la tienda de chuches y de porquerías varias que se compran y se engullen molestando a la gente que va a disfrutar de veras de la película (menos mal que después del franquismo se prohibió comer pipas en los cines, lo que no se explica es tamaña transgresión en una dictadura: ¡cuántas contradicciones!), descubrió la panacea de las golosinas, algo mucho más trascendental que comer dulces, algo sobrenatural que te otorga unos poderes omni-súper-mega-archi-absolutos sobre el mundo de las papilas Gustavitas: las Jelly Belly!!!!!!!!!!!!!! Con una lista de más de 50, atención, 50 sabores que no se quedan en eso, noooo, sino que se pueden mezclar entre sí, para obtener sabe Dios cuántos sabores más, siguiendo un práctico mini-folleto de “recipes” ¿No os parece absolutamente increíble que esto exista en un mundo muggle paralelo y real como la vida misma? Pues yo estoy fascinada, imbuida de un mundo de sabores que jamás pude imaginar, ni en mis más colosales sueños infantiles.

Las Jelly Belly:
http://jellybelly.com/Cultures/en-US/OurCandy/JellyBellyJellyBeans/Jelly+Belly+Jelly+Beans.htm

Recetas:
http://jellybelly.com/Cultures/en-US/Fun/Jelly+Belly+Recipes.htm

Hay incluso “beans” especializadas para eventos memorables!!:
http://jellybelly.com/Cultures/en-US/Ideas/Halloween
http://jellybelly.com/Cultures/en-US/Ideas/ChristmasHanukkah

lunes, 24 de marzo de 2008

¡Que no es serendipia, que eso es otra cosa!

Parece que siempre vuelve a ocurrir esto de aprender algo un día, oír hablar de ello o leer acerca del asunto y que enseguida vuelva a aparecer en tu vida, en tus películas, en tus lecturas, en tus bocas. No deja de ser siempre curioso y fascinante, y creo que habíamos quedado en que era mero azar, o tal vez una compleja red de interconexiones, puramente estadísticas. Así, cuando leí en cierto(s) blog(s) acerca de Robert Capa y Gerda Taro, hice una observación, sobre otro personaje que aparecía en el post:

“Gerda Taro llevaba colgados de su hombro los aparatos fotográficos. Ella y Capa, también fotógrafo entusiasta, fueron los huéspedes más queridos de la Alianza de Intelectuales, y eso que hubo tantos. Con toda naturalidad, después del inesperado recibimiento de León Felipe, se instalaron junto a nosotros. Iban constantemente al frente y regresaban cansados y felices. La fama de buen fotógrafo de Capa era internacional. Creo que una de las instantáneas más famosas de nuestra guerra, aquella en la que el soldado herido de muerte comienza a caer en la trinchera abandonando el fusil, es suya. Gerda y Capa eran dos seres alegres y jóvenes capaces de reírse cuando el plato estaba vacío, cuando el fotógrafo americano Harry decía que fumaba “yerbas”, cuando Santiago Ontañón decía que las lentejas tenían gusanos que nos miraban, o Darío Cramona hablaba de sus sueños interminables y hambrientos, o Langston Hughes hablaba con diminutivos aprendidos en México. Entre nosotros Gerda Taro se convirtió en la indispensable. A ninguno se le ocurría temer por esta muchacha decidida que con su máquina fotográfica en bandolera se iba al frente como un soldado, y, sin embargo, un día alguien que llamó precipitadamente a nuestra puerta gritó: “María Teresa, en el frente de El Escorial han herido a Gerda Taro”.

[…]


Ésa fue mi primera experiencia; la segunda llamaba a mi puerta para decirme: “En la retirada de Brunete, Gerda Taro iba subida en el estribo de un camión, la rozó un tanque y la han llevado al Escorial, herida”. Cuando llegamos al Escorial ya había muerto. Nos dijeron: “Era una valiente. Como no había anestesia para operarla nos pidió un cigarrillo”. Fumando rabiosamente la operaron, pero no había remedio. Abrieron una puerta y la vimos tumbada en un cuarto vacío, cubierta por una sábana. Qué pequeñita se había quedado. Durante las guerras faltan siempre cajas para enterrar a los valientes. No encontramos ninguna. Por fin nos buscaron un camión y allí, entre cajones, tendieron a Gerda Taro. La guerra, amiga, no tiene miramientos, balbuceamos, y cuando echó a andar el camión nosotros lo seguimos y atravesamos campos ardiendo y casi no nos dimos cuenta de que los aviones franquistas nos estaban bombardeando.
Depositamos a Gerda en el jardín de invierno de la Alianza de Intelectuales. Velamos a la pequeña heroína francesa como a un soldado. Los milicianos le dieron guardia de honor y fueron desfilando comisiones obreras, jefes militares, amigos, vecinas que iban enterándose… y hacían un gran esfuerzo para no santiguarse. Yo dije a la mujer de nuestro portero: “Santíguate, mujer, quién sabe si le hubiese gustado a Gerda verte”. Al día siguiente se llevaron el pobre cuerpecito de Gerda Taro a París, donde fue recibido como el de un soldado que regresa con su deber cumplido. Capa, su compañero, siguió su camino de extraordinario fotógrafo, disparando su máquina como una ametralladora rabiosa. No hubo conflicto donde él no estuviese presente. La vida parecía importarle mucho menos que los testimonios que él recogía y mostraba de las torpezas del mundo y de la angustia de los hombres. Creo que la muerte que levantaba tantas veces su mano, asombrada de verlo cercado de peligros, un día, creo que en Vietnam, bajó su palma y le tapó los ojos, que eran tan claros como un arma, para siempre."


María Teresa León, Memoria de la melancolía

Pues bien, aquí está el testimonio de María Teresa León, por si nos sirve para ampliar perspectivas.

miércoles, 19 de marzo de 2008

La leyenda del tiempo


Tenéis que escuchar esta acojonante canción de Camarón, con letra de un poema de Lorca, que a algunos les interesará saber que pertenece a la obra de teatro "Así que pasen 5 años". Bueno, como no hay palabras para describirlo, mejor os pongo el link de la canción y la letra:




El sueño va sobre el tiempo

flotando como un velero.

Nadie puede abrir semillas

en el corazón del sueño.


¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!

¡Qué témpanos de hielo azul levanta!


El tiempo va sobre el sueño

hundido hasta los cabellos.

Ayer y mañana comen

oscuras flores de duelo.


¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!

¡Qué espesura de anémonas levanta!


Sobre la misma columna,

abrazados sueño y tiempo,

cruza el gemido del niño,

la lengua rota del viejo.


¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!

¡Qué espesura de anémonas levanta!


Y si el sueño finge muros

en la llanura del tiempo,

el tiempo le hace creer

que nace en aquel momento.


¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!

¡Qué témpanos de hielo azul levanta!


Opto por la misma solución que la web de donde he tomado la letra: poner en rojo las estrofas que utiliza Camarón, que son todas excepto el estribillo del poema. Disfrutad, porque es precioso.

miércoles, 20 de febrero de 2008

"Memoria de la melancolía"

Este es mi pequeño homenaje, el mío, a María Teresa León, una mujer comprometida con la época que le tocó vivir, ecritora y dramaturga, como pocos saben y esposa de Alberti, como saben los más:

“...Surgió ante mí, rubia, hermosa, sólida y levantada, como la ola que una mar imprevista me arrojara de un golpe contra el pecho. Aquella misma noche, por las calles, por las umbrías de los jardines, las penumbras secretas de los taxis sin rumbo, ya respiraba yo inundado de ella, henchido, alegrado, exaltado de su rumor, impelido hacia algo que sentí seguro. Yo me arrancaba de otro amor torturante, que aún me tironeaba y me hacía vacilar antes de refugiarme en aquel puerto. Pero ¡ah, Dios mío!, ahora era la belleza, el hombro alzado de Diana, la clara flor maciza, áurea y fuerte de Venus, como tan solo yo había visto en los campos de Rubens o en las alcobas de Tiziano. ¿Cómo dejarla ir, cómo perderla si ya me tenía allí, sometido en su brazo, arponeado el corazón, sin dominio, sin fuerzas, rendido y sin ningún deseo de escapada? Y, sin embargo, forcejeé, grité, lloré, me arrastré por los suelos…para dejarme al fin, después de tanta lucha, raptar gustosamente y amanecer una mañana en las playas de Sóller, frente al mediterráneo balear, azul y único...”


Si alguien puede escribir algo más hermoso sobre la persona a la que ama, que me lo digan.


Ella estaba casada con otro hombre cuando conoció a Alberti:


“...En algunos diarios y revistas aparecieron notas, siendo la más divertida la que decía: ‘El poeta Alberti repite el episodio mallorquín de Chopin con una bella Jorge Sand de Burgos’. Se buscaba el escándalo, pues esta Sand –una escritora casada y todavía no divorciada- era muy conocida. Nosotros, mientras, nos reíamos, ufanos de que nuestros nombres fueran traídos y llevados por gentes tan distantes de nuestra dicha, de nuestra juventud descalza por las rocas, bajo los pinos parasol o en el recodo de las barcas. [...] Con María Teresa me pasaba las horas trabajando en algunos poemas o ayudándola a corregir el libro de cuentos que preparaba. Una noche –lo habíamos decidido- no volví más a casa. Definitivamente, tanto ella como yo empezaríamos una nueva vida, libre de prejuicios,...”

martes, 12 de febrero de 2008

Cicatrices antiguas que ya no duelen ni con el cambio de tiempo

¿Acaso esperaba que volvieras en un caballo blanco a decirme que todas las dudas del mundo se habían erradicado por orden del rey se hace saber que todas las princesas quedarán por siempre jamás con sus príncipes azules? ¿Pero en qué mundo vivo?

Se trata de las cien cosas que aún me quedan por decirte…

… y no puedo parar de llorar porque parece que esto me está purgando pero no: es que lo que me está es hurgando.

Cien cosas, o más, me quedan por decirte.
Cuando las pienso, las cien cosas, se me vuelven muchas más, y ya no sé en qué lugar quedan las cien que ya te dije.

Para que vuelvas, te diría cien cosas.

Pero no te las diré.

Las cuento con anhelo, las cuento con recelo. Cosas que me pasan, ahora que estás lejos. Ahora que el abismo chiquitito que nos separaba se ha abierto. Boca de lobo, abismo.

Pero no te las diré, porque quiero que vuelvas.

Para que vuelvas, te diría cien cosas.

Cada día las cuento, con los dedos de la mano. Cada día las cuento. Y al llegar a nueve me quedo igual. Todo lo que vengo tocando se me transforma en una de cien cosas.

Por orden del rey, se hace saber…

Por orden del rey se hacen saber más de cien cosas al príncipe de mis tristezas.

martes, 5 de febrero de 2008

The Highwayman


Este poema me viene obsesionando, quizá porque no tengo todas las claves de la historia: el vocabulario del siglo XIX no es moco de pavo. Sé de cierto que nadie se lo va a leer, además de que está en inglés... pero si alguien consigue penetrar en las primeras estrofas y pasar de ahí, a Umberto Eco me remito, descubrirá esta escalofriante historia que quiero desglosar y que tanto me inquieta. Lo descubrí porque Loreena Mc Kennitt lo musicó en mi álbum favorito, The Book of Secrets. Cuenta la historia de un salteador de caminos que va a visitar a su amada. Bueno, el caso es que el poema acaba mal, mal, mal es poco. Si alguien consigue disfrutar de su belleza... me daré por satisfecha, y si no también, porque lo escucho cada mañana, intermitentemente.


Part One
I
The wind was a torrent of darkness among the gusty trees,
The moon was a ghostly galleon tossed upon cloudy seas,
The road was a ribbon of moonlight, over the purple moor,
And the highwayman came riding-
Riding-riding-
The highwayman came riding, up to the old inn-door.
II
He'd a French cocked-hat on his forehead, a bunch of lace at his chin,
A coat of the claret velvet, and breeches of brown doe-skin;
They fitted with never a wrinkle: his boots were up to the thigh!
And he rode with a jewelled twinkle,
His pistol butts a-twinkle,
His rapier hilt a-twinkle, under the jewelled sky.
III
Over the cobbles he clattered and clashed in the dark inn-yard,
And he tapped with his whip on the shutters, but all was locked and barred;
He whistled a tune to the window, and who should be waiting there
But the landlord's black-eyed daughter,
Bess, the landlord's daughter,
Plaiting a dark red love-knot into her long black hair.
IV
And dark in the old inn-yard a stable-wicket creaked
Where Tim the ostler listened; his face was white and peaked;
His eyes were hollows of madness, his hair like mouldy hay,
But he loved the landlord's daughter,
The landlord's red-lipped daughter,
Dumb as a dog he listened, and he heard the robber say-
V
"One kiss, my bonny sweetheart, I'm after a prize to-night,
But I shall be back with the yellow gold before the morning light;
Yet, if they press me sharply, and harry me through the day,
Then look for me by moonlight,
Watch for me by moonlight,
I'll come to thee by moonlight, though hell should bar the way."
VI
He rose upright in the stirrups; he scarce could reach her hand,
But she loosened her hair i' the casement! His face burnt like a brand
As the black cascade of perfume came tumbling over his breast;
And he kissed its waves in the moonlight,
(Oh, sweet black waves in the moonlight!)
Then he tugged at his rein in the moonlight, and galloped away to the West.




Part Two
I
He did not come in the dawning; he did not come at noon;
And out o' the tawny sunset, before the rise o' the moon,
When the road was a gipsy's ribbon, looping the purple moor,
A red-coat troop came marching-
Marching-marching-
King George's men came marching, up to the old inn-door.


II
They said no word to the landlord, they drank his ale instead,
But they gagged his daughter and bound her to the foot of her narrow bed;
Two of them knelt at her casement, with muskets at their side!
There was death at every window;
And hell at one dark window;
For Bess could see, through the casement, the road that he would ride.


III
They had tied her up to attention, with many a sniggering jest;
They bound a musket beside her, with the barrel beneath her breast!
"Now keep good watch!" and they kissed her.
She heard the dead man say-
Look for me by moonlight;
Watch for me by moonlight;
I'll come to thee by moonlight, though hell should bar the way!


IV
She twisted her hands behind her; but all the knots held good!
She writhed her hands till here fingers were wet with sweat or blood!
They stretched and strained in the darkness, and the hours crawled by like
years,
Till, now, on the stroke of midnight,
Cold, on the stroke of midnight,
The tip of one finger touched it! The trigger at least was hers!


V
The tip of one finger touched it; she strove no more for the rest!
Up, she stood up to attention, with the barrel beneath her breast,
She would not risk their hearing; she would not strive again;
For the road lay bare in the moonlight;
Blank and bare in the moonlight;
And the blood of her veins in the moonlight throbbed to her love's refrain.


VI
Tlot-tlot; tlot-tlot! Had they heard it? The horse-hoofs
ringing clear;
Tlot-tlot, tlot-tlot, in the distance? Were they deaf that they did
not hear?
Down the ribbon of moonlight, over the brow of the hill,
The highwayman came riding,
Riding, riding!
The red-coats looked to their priming! She stood up strait and still!


VII
Tlot-tlot, in the frosty silence! Tlot-tlot, in the echoing night
!
Nearer he came and nearer! Her face was like a light!
Her eyes grew wide for a moment; she drew one last deep breath,
Then her finger moved in the moonlight,
Her musket shattered the moonlight,
Shattered her breast in the moonlight and warned him-with her death.


VIII
He turned; he spurred to the West; he did not know who stood
Bowed, with her head o'er the musket, drenched with her own red blood!
Not till the dawn he heard it, his face grew grey to hear
How Bess, the landlord's daughter,
The landlord's black-eyed daughter,
Had watched for her love in the moonlight, and died in the darkness there.


IX
Back, he spurred like a madman, shrieking a curse to the sky,
With the white road smoking behind him and his rapier brandished high!
Blood-red were his spurs i' the golden noon; wine-red was his velvet coat,
When they shot him down on the highway,
Down like a dog on the highway,
And he lay in his blood on the highway, with a bunch of lace at his throat.


* * * * * *
X
And still of a winter's night, they say, when the wind is in the trees,
When the moon is a ghostly galleon tossed upon cloudy seas,
When the road is a ribbon of moonlight over the purple moor,
A highwayman comes riding-
Riding-riding-
A highwayman comes riding, up to the old inn-door.


XI
Over the cobbles he clatters and clangs in the dark inn-yard,
And he taps with his whip on the shutters, but all is locked and barred;
He whistles a tune to the window, and who should be waiting there
But the landlord's black-eyed daughter,
Bess, the landlord's daughter,
Plaiting a dark red love-knot into her long black hair.

by Alfred Noyes


jueves, 10 de enero de 2008

Premisa


"La mierda, estando limpica, está buena"


by mi abuela paterna

lunes, 31 de diciembre de 2007

Nochevieja


Y, siguiendo con recuerdos navideños, ¿quién no recuerda aquel videoclip de Boney M cantando la archiconocida pieza "Feliz Navidad, Próspero Año y felicidad", con un acento imposible, pero eso sí, en español? Bueno, mitad en español y mitad en inglés:
I wanna wish you a merry christmas
I wanna wish you a merry christmas
I I wanna wish you a merry christmas
From the bottom of my heart
Estrofa que no todos los españolitos entendían. Y hablando de españolitos, ¿recordáis esa canción de Mecano "entre gritos y pitos los españolitos, enormes, bajitos hacemos por una vez algo a la vez"? No he encontrado nunca mejor definición de nuestra "grape thing", como he oído que lo llaman algunos del extranjero. Y, cómo no, siempre con el toque surrealista y castizo-movideño del grupo ochentero más famoso del panorama españolito (¿¿enormes, bajitos?? sin olvidar la pedazo de rima, eso sí, consonante).
"Un año más"
Mecano

En la Puerta del Sol como el año que fue
otra vez el champán y las uvas y el alquitrán,
de alfombra están,
los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el ánimo
para aceptar que ya pasó uno más.
Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes de la cuenta atrás.
Marineros, soldados, solteros, casados,
amantes, andantes y alguno que otro cura despistao
Entre gritos y pitos los españolitos enormes, bajitos
hacemos por una vez, algo a la vez.
Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antesde la cuenta atrás.
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos
a los que ya no están echaremos de menos
y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reímos
1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez
que la quinta es la una y la sexta es la dos
y así el siete es tres.
Y decimos adiós y pedimos a Dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millón pueden ser dos.
En la Puerta del Sol como el año que fue
otra vez el champán y las uvas y el alquitrán,
de alfombra están.
Atención al análisis del fenómeno de los cuartos: "1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez
que la quinta es la una y la sexta es la dos
y así el siete es tres". Sencillamente maravilloso, es que ni Ramón García lo explica mejor, vamos.
Y ya sólo me queda formular un último deseo para el Año Nuevo: que se siga llamado a esa noche Nochevieja, por favor.
Que todos vuestros deseos se hagan realidad... con la magia del año nuevo.

sábado, 22 de diciembre de 2007

A Christmas Carol


Todo el mundo recordará, probablemente, en las mañanas del 24 de diciembre de cada año, la reposición del archifamoso "Cuento de Navidad" de Dickens, tal vez más conocido simplemente como Míster Escruch, en mil formatos diferentes. Un año eran Mickey, Donald y el tío Gilito (a saber el porqué del nombre en español, ya que en inglés es un pato escocés tacaño llamado McDuck, y en Latinoamérica Rico McPato, nuestros compañeros de lengua siempre tanto más acertados en estos apelativos. Tal vez hubiera sido más adecuado Tío McPujol, por aquello de mantener los prototipos comunitarios) quienes ilustraban el famoso cuento de marras, con un ratón Mickey trágicamente triste al llegar a su fría y desolada casa, sin nada que darles a sus ratoniles crías, acostados ya por la mamá Minnie. Otras veces era simplemente el cuento "en película", con un tétrico y hasta decrépito Ebenezer Scrooge, que decías, joder con el viejo rata éste, si está hecho polvo, para qué querrá almacenar su dinero si la va a palmar pero que ya. Pues una vez más, nos encontrábamos ante el tipo del avaro, por más que los niños de los 80 no tuviéramos ni idea de lo que era eso, ni de quiénes eran Balzac ni su puñetera madre.

Como véis, nuestras vidas ya estaban ligadas a los cuentos de por vida, aunque fuera en formato televisivo. A mi favor debo decir que leía cuentos desde los 4 años y veía los Gremlins desde los 2 (¿¿¿o antes???). Otro de mis recuerdos navideños entrañables.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Reloj biológico a todo trapo



¿Es un hijo un acto de amor? ¿o lo es de egoísmo puro y duro?

Un hijo es siempre una proyección de uno mismo, una prolongación dolorosa de uno mismo, que en ocasiones se rebela contra uno, las muchas. Siempre nos planteamos que no vamos a cometer los mismos errores que nuestros padres cometieron con nosotros, pero ¿es eso realmente cierto? ¿estamos convencidos de que eso va a ser así?

Y, aunque nos lo tomemos en serio y racionalicemos la cuestión, y convengamos y decidamos y nos convenzamos de que la educación que vamos a darle va a estar fundamentada en principios muy diferentes de la que nos dieron a nosotros mismos, ¿no es asimismo, todavía y siempre, un proyecto NUESTRO? Puede sonar mal cuando se diga y hay quien puede querer alzar la mano y protestar (bien, porque para eso está el blog), decir que es plausible y factible no cometer los errores de ulteriores generaciones condicionadas por la represión y la doble moral y la incomunicación y la jerarquía y el autoritarismo. Y probablemente tenga razón. Pero tiendo a pensar que aún en ese caso, tan sumamente positivo y diferente de la educación de antaño, vamos a cometer errores, si no unos, otros.

Un hijo es un acto de amor para con otras personas, y no necesaria ni solamente el cónyuge, sino para con el propio hijo futuro o, las más de las veces, para con uno mismo. ¿Es eso negativo? ¿ es un hecho ponderativo del egocentrismo humano o es solamente eso, un acto de amor, onanista o no?

domingo, 18 de noviembre de 2007

La familia es sagrada


Los pisers se han mudado. De casa y de piel. De vida y de domicilio. Ahora ya no pasean por el centro hasta altas horas de la madrugada, rodeados de borrachos, putas y hooligans. Ahora viven en un barrio respetable y tranquilo, con altos carteles de Mariano y muchas tiendas de téxtil chino.


Bienvenidos a vuestra nueva vida, pisers.