"No hay religión más elevada que la verdad", Helena Petrovna Blavatsky dixit.
viernes, 16 de octubre de 2009
A una mestiza hetaira
¿Porque soy impulsivo y visceral?
¿Es mi ardor anticonstitucional?
¿Es que tengo una pulsión cardiaca?
¿O es el olor de tus pechos, albahaca?
¿Lo que noto es tensión abdominal?
¿O será que eres madura y ancestral?
Porque eres mi mulata, esperriaca.
Te he encontrado bailándome, en cueros
Desjarretá como las demoniacas.
Quiero tapar todos tus agujeros,
Y no me entiendas mal, reina de jacas,
Porque es mi único anhelo, aliviaderos,
Oïr el sonido de tus maracas.
viernes, 9 de octubre de 2009
Lira de la "dona angelicata"
como albahaca, musgo y esmeralda,
tus ojos rojos sabios
como sangre gualda,
yo, daltónico que te ama a tu espalda.
jueves, 1 de octubre de 2009
A los "pickled eggs" de los ingleses
Que todo lo maceráis en vinagre,
¡Que todo alcohol en vena se os deflagre!
Para tomar comida traicionera,
Os daré un consejo de garbancera,
No permitáis que aquel huevo os consagre,
No dejéis que el carácter se avinagre:
Pasaros a pitanza más ligera.
¿Pickled eggs sumergidos en la pinta?
¿Qué clase de soberana inmundicia?
¿Qué tipo es, de mezcla variopinta?
¿Por qué aliñando siempre esa codicia?
¿Y ese empeño en agriarse y sudar tinta?
¡Comiendo cosas que provocan ictericia!
lunes, 28 de septiembre de 2009
Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte III y última
Yo soy la mujer hirsuta.
No creas que soy estrecha,
Pues quedado he satisfecha,
Aunque mi grupa maltrecha
Todo lo que ve degluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Aunque me llamen barbuda,
Mi pelaje es de tu ayuda,
Y en las noches, concienzuda,
Quien mejor te recauchuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Amantes que me pretendan,
Les pido que lo comprendan,
Me he de afeitar, no se ofendan,
Pues mi barba quiero chuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Pero les dejaré un hueco,
A los que quieran impreco,
Si no se me hacen el sueco,
En mi cueva diminuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Porque el que quiera quererme,
Nunca habrá de andar inerme,
Pues no sea que me amuerme,
Del poco que me tributa,
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Así sepan, vigorosos,
Solo los que no sean sosos,
Si se me acercan, briosos,
Les acogeré en mi ruta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Busco amantes libertinos,
Sin actitud de bovinos,
Conversaciones con tinos,
Para que hagamos minuta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Quiero amores de verano,
Siempre con encuentro sano,
Si alguno hay de pelo cano…
Ay, para mí computa.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Como he probado de todo,
De muy buen y sabio modo,
Mis amores acomodo,
Con la forma de canuta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Y fumando espero al hombre,
Que me consiga un renombre,
Y para que no me asombre,
Le escruto de forma astuta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Le aguardo tomando copas,
Suspirando, quemarropas,
Atisbo en los guardarropas,
Por ver si alguno se enluta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Así investigo mi suerte,
Pues uno ha de amarme a muerte,
Antes de quedarme inerte,
Y de ser contravoluta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Ha de llegar el varón,
Que me coja de un tirón,
Que me clave el aguijón,
Y me deje tuturuta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Pues yo he visto variedades,
Y algunas atrocidades,
No quiero brutalidades,
Ni una cosa langaruta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Yo quiero un muchacho terso,
Que me enseñe el universo,
Que me mire si converso,
Aunque a veces me discuta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Quiero un chico cristalino,
No hace falta que sea albino,
Pero que no sea cochino,
Que no soy mujer poluta.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
Hasta la fecha en mi vida,
He estado muy distraída,
Nunca desabastecida,
Y así es que se me reputa.
Me presento, resoluta
Yo soy la mujer hirsuta.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte II
Yo soy la mujer hirsuta.
No soy moza desabrida,
Nunca estoy boquifruncida,
Las que usan callicida
Ya envidian que no discuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Te recibo en mi vestíbulo,
No estarás en un prostíbulo,
Piensa que esto es el patíbulo,
Porque mi amor es cicuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Y una vez que lo degustes,
Volverás por más ajustes
Para clavarme tus fustes,
Sin admitir sustituta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Tanto es así, caballero,
Que me quitaré el liguero,
Si bajas de tu apeadero,
Te me entregaré, absoluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Sólo recibo en mi alcoba,
Al que sea un Casanova,
Si no me canta una trova,
No le entrego mi tenuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Amén de mi placidez,
Soy sensiblera cual pez,
Romántica y no soez,
Del afecto una recluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Los hombres aman mi borra,
Arrullarme cual cachorra,
Rozándome la pantorra,
Para que me repercuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Y yo lo noto de veras,
Entre las abrazaderas,
Apretando posaderas,
Estoicamente archibruta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Pues soy muy señoreada,
A la antigua estoy chapada,
Si me quieres desflorada,
Ofrecerme habrás, permuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Canjearemos los fluidos,
Tú me entregarás zumbidos,
Y una vez los dos mordidos,
Me convertiré en viruta.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Versos de la Mujer Barbuda: de cómo la Mujer Barbuda se presenta - Parte I
Yo soy la mujer hirsuta.
Yo soy la de la gran barba,
No precisamente parva,
La que en tu testa se engarba,
Como una leve voluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
De humo no soy, no obstante,
Tengo un cutis de adamante,
Tupido vello brillante,
Una perilla impoluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Que soy fea, no lo creas,
Pues he curvas cicloideas,
Mis hormonas, tiroideas,
No me convierten en bruta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Son las lanas de mi faz
Las que gustan al rapaz,
Con un deseo voraz,
De acariciarme disfruta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Es mi tez papel de lija,
Pero en eso él no se fija,
Sino que se regocija,
En mi pasión disoluta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
A todos los enamoro,
Con mi falta de decoro,
Pues yo siempre presto aforo,
Para acceder a mi gruta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Así, les gusta mi bozo,
Siempre en medio del retozo,
Pues sólo ofrezco alborozo,
Pero no soy una puta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Soy niña de pelusilla,
De barbiespesa mejilla,
Cuando me abro la escotilla,
Es que te ofrezco mi fruta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Soy la matrona erizada,
De piel aterciopelada,
Y aunque no caripelada,
Soy suave, dulce y enjuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Acude a mi camarote,
Para palpar mi bigote,
Y te ganarás el lote,
De mis nalgas de percuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
No soy yo fémina arisca,
No tengo aires de odalisca,
Mas todo el que en mí se enrisca,
Sabe que ostento batuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Aunque soy mujer peluda,
Nunca me verás ceñuda,
Ya sabes que, ante la duda,
Tú siempre la que se embuta.
Me presento, resoluta,
Yo soy la mujer hirsuta.
Soy una hembra peliaguda,
Mas no soy chica sañuda,
Si me deseas desnuda,
Conmigo no habrás disputa.
martes, 15 de septiembre de 2009
A Bella, la zoofílica
¡Cómo no! Pulchra puella sine par,
No te atrae el primor apolinar,
Sino las barbas, pelusas y lanas.
Te estimulan los bárbaros, ¡membranas!
Beso incisivo, muerdo maxilar,
¡Ay!, que te constriñan el costillar,
Aunque tú no eres de las casquivanas.
Al contrario, eres pura y virginal,
Salvaste a tu padre de mangoneos,
Amando al hombre mitad animal,
Su furia, su empaque y sus forcejeos,
No te hicieron ni pensar, hormonal,
Aquello de que se mueran los feos.
lunes, 7 de septiembre de 2009
A un chupasangres ansioso
Así estoy, como una enferma de amor,
Dilapidas mi energía con dolor,
Me bebes y me mermas, estoy pálida.
Delicada estoy, como una crisálida
Desde que soy, señor, tu abrevador,
Líbrame del tormento agotador,
Pues no deseo estar tan escuálida.
Mi sangre hirviendo está de leucocitos,
Se ha vuelto ya y a todas luces, blanca,
Aquejada me dejan tus apetitos.
Finalmente, vampiro, seré franca:
Mi hemograma no muestra fagocitos,
Postrarme has, en la cama y en la hoyanca.
martes, 18 de agosto de 2009
Al Cuervo Negro
Sobrevuelas y ensombreces llanuras,
Pico, plumajes, uña y espesuras,
Eres como el perro del hortelano.
Persigues sólo a los pollos mundanos,
Avechucho con faldas y negruras,
A las zorras, de queso las saturas,
Eres espíritu de tertulianos.
Vedete de siniestro vodevil,
Se auguran con tus tripas mil desgracias;
Clausura tu pico, bellaco y vil,
No alimentes, presente, las falacias
De almas atormentadas, que hay diez mil,
De los suicidas no rías las gracias.
viernes, 24 de julio de 2009
Soneto a un Guarrindongo Hijo de Mala Madre
No alcanzo ni a arrancarte las entrañas,
Me tienes cieguita de musarañas,
Espejeándome en tu ojo abrasador.
Pero, ¡oh!, te venceré, abusador,
Prepararé tu destrucción con saña,
Te juro que hoy concluyo esta patraña
Llenándote la boca de alcanfor.
Labio rojo, leproso, leporino,
Tu hedor es de lo más escandaloso
Apestas, nauseabundo, a cebollino
Me he de mear en tus cuencas, asqueroso,
Paliativo de tus ojos, gorrino,
Para que mueras roñoso, sudoroso.
lunes, 20 de julio de 2009
La señora inquietante del rellano
- Ah, yo entro también, que vengo a visitar a mi amiga…- casi por lo bajini.
Me giro del tirón y me pongo a la defensiva, modo cancerbero, con las llaves en una mano y el pomo en la otra. Whaaaaaaaaaaat? ¿Cómo que va a entrar en MI casa? ¿’Tamos locos?
- Oiga, señora, me parece que se equivoca, este es nuestro piso – por suerte S aunque no vive en el piso anymore, me acompaña. Está igual de flipada que yo. Estas cosas tan surrealistas no tendrían por qué pasarnos, con esta vida tan rutinaria que llevamos. ¿Por qué? Y levanto la vista al cielo, pero me encuentro con el techo del bloque, oscuro y roñoso a más no poder. El Señor no está en casa. Tampoco lo está la presunta amiga de aquí la señora de las gafas ochenteras.
- ¡No!, yo vengo a ver a mi amiga, que ha vivido toda la vida en este piso – me contesta con violencia, mala leche e indignación. Empiezo a dudar ya de mí misma y hasta de que vivo en este piso.
- Oiga, pero es que aquí vivimos nosotras, creo que se ha equivocado usted de piso…
- ¡¡Que no!! Que yo hace un año que vine a visitarla y vivía aquí, hombre.
Ahí sí que ya digo eehhhh, esta señora está como una regadera, oiga.
- Pues eso es imposible, porque…
- ¡A ver! ¿cuánto hace que vivís aquí? Pues yo vine hace un año o así y vamos…
- Pues por eso le digo, porque hace más de año y medio que vivimos nosotras aquí…
- Pues ella vivía aquí, vamos… a no ser que le haya pasado algo…
¿Cómorrrr? Ahora me acusa, indirectamente, de matar a su vieja amiga vieja, lo que hay que oír. Me mira con ojos de sospecha, bajo los cristales ennegrecidos de sus gafas de concha. Me está entrando un mal rollo impresionante. Esta noche me meo en la cama. Al fin, S tiene un momento de lucidez y pregunta:
- ¿Pero cómo se llama su amiga? ¿Se llama Milagros?- Milagros es nuestra casera, y aún a malas, oye, a lo mejor es ella la amiga, aunque esta mujer se ve mayor para ser amiga de nuestra casera, y nuestra casera no ha vivido nunca en el piso, pero sí ha vivido la madre de nuestra casera, que es una vieja sorda que… no. Se llama Dolores. Pienso.
- ¡No!- suelta con ese tonito desafiante otra vez- Se llama Mercedes. Mi amiga se llama Mercedes.
- Ah…
Descartado. Pero la mujer sigue ahí parada, cree que le mentimos. Empiezo a sospechar, y no sé por qué no se me ha ocurrido antes, que esta mujer tiene demencia senil o algo. Sí, ya sé que parece muy obvio, pero no lo era hasta el momento, nos ha pillado tan en bragas que cualquiera le dice algo. Empiezo a aburrirme, parada en la puerta, con la vieja delante, dando por culo.
- Oiga, señora, mire, a lo mejor está usté equivocada de piso…
- ¡Que no!
- Es que, verá, este es el primer piso y debajo está el entresuelo… a lo mejor es ese…
- Uhm… ¿Entresuelo? Pues… no sé, a lo mejor… - duda, por fin.
- Sí, no sé…
- Pues puede ser que aquí no viva mi amiga…
- No, ya le digo yo que aquí su amiga no vive…
- Bueno… veré a ver… ¡Cierra, cierra! ¡Perdona! ¡Cierra! ¡Perdona, eh!- grita con antipatía. Vieja testaruda.
- Vale, no pasa nada.
Tócate los huevos, no pasa nada. El susto que me ha metido en el cuerpo. Dice S: hasta que la tía no ha querido no hemos podido cerrar la puerta…
Válgame. Pero ahora me acojono y pienso en lo cerca que ha estado de meterse en mi piso, como Pedro por su casa… Imaginad las posibilidades de unas gafas y una energía como esa. Un escalofrío me recorre el espinazo. Nunca habléis con extraños, niños.
jueves, 9 de julio de 2009
The Devil Went Down to Georgia
Destaco, también las versiones de la canción, respecto a un insulto: "son of a bitch/son of a gun". Hay versiones con los dos insultos, el ligero y el fuerte, también muy típico de los sureños, el cambiar exclamaciones que al parecer, les resultan blasfemas, como "For Christ's sake" por el "For crying out loud!", o "Fudge!" por Fuck!". Súper divertido y absurdo, algo así como el "¡miér...coles!" por "¡mierda!" de nuestros abuelos, o el "¡me ca... chis en la mar!" por "¡me cago en la madre que te parió!". Todo ello a base de cambios de sonidos y significados, omisiones y otros recursos para no blasfemar ni tomar el nombre de dios en vano.
Parece que Charlie Daniels se inspiró en parte para hacer esta canción en un poema que leyó en la escuela, The Mountain Whippoorwill, de Stephen Vincent Benet, por si os interesan las fuentes. Además, las partes en las que tocan el Diablo y Johnny están hechas por el propio Charlie Daniels y como él mismo explica: "The Devil's just blowing smoke. If you listen to that, there's just a bunch of noise. There's no melody to it, there's no nothing, it's just a bunch of noise. Just confusion and stuff. And of course Johnny's saying something: You can't beat the Devil without the Lord. I didn't have that in the song, but I should have." Vale, mensaje Amoalaura-style. Pero mola.

A continuación, aquí tenéis la canción. Es muy divertida, realmente es como un pequeño cuento para antes de ir a dormir... soñar que eres Johnny y que vences a The Fucking-Devil-Motherfucker:
The devil went down to Georgia, he was looking for a soul to steal.
He was in a bind 'cos he was way behind: he was willin' to make a deal.
When he came across this young man sawin' on a fiddle and playin' it hot.
And the devil jumped upon a hickory stump and said:
"Boy let me tell you what: I guess you didn't know it, but I'm a fiddle player too.
And if you'd care to take a dare, I'll make a bet with you.
Now you play a pretty good fiddle, boy, but give the devil his due:
I bet a fiddle of gold against your soul, 'cos I think I'm better than you."
"The boy said: "My name's Johnny and it might be a sin,
But I'll take your bet, your gonna regret, 'cos I'm the best that's ever been."
Johnny you rosin up your bow and play your fiddle hard.
'Cos hells broke loose in Georgia and the devil deals it hard.
And if you win you get this shiny fiddle made of gold.
But if you lose, the devil gets your soul.
The devil opened up his case and he said: "I'll start this show."
And fire flew from his fingertips as he resined up his bow.
And he pulled the bow across his strings and it made an evil hiss.
Then a band of demons joined in and it sounded something like this.
When the devil finished, Johnny said: "Well you're pretty good ol' son.
"But sit down in that chair, right there, and let me show you how it's done".
Fire on the mountain, run boys, run.
The devil's in the house with the risin' sun.
Chicken in the bread pen, pickin' out dough.
"Granny, does your dog bite?"
"No, child, no."
The devil bowed his head because he knew that he'd been beat.
He laid that golden fiddle on the ground at Johnny's feet.
Johnny said: "Devil just come on back if you ever want to try again.
"I told you once, you son of a bitch, I'm the best there's ever been."
And he played fire on the mountain, run boys, run.
The devil's in the house with the risin' sun.
Chicken in the bread pen pickin' out dough.
"Granny, will your dog bite?"
"No, child, no."
PS: para los flipados del Guitar Hero, sepan que hay una versión de esta canción para tocar.
jueves, 18 de junio de 2009
Greensleeves

Greensleeves was my delight,
I have been ready at your hand
Greensleeves was my delight,
Thy petticoat of sendle white
Greensleeves was my delight,
lunes, 15 de junio de 2009
The Cordero Pictures: back
jueves, 11 de junio de 2009
Ruptura palindrómica barbarificada
Dábale arroz, ¡yum!, a la zorra el abad.
El inglés siempre interponiéndose entre la Academia y los hablantes. La oralidad siempre pertrechando los dichos sentenciosos, cerrados, manidos y tradicionales. Qué mundo este.
viernes, 5 de junio de 2009
Recuerdos Pisers: cualquier tiempo pasado...
Aquí dejamos nuestros recuerdos. Pesan, y en un traslado hay muchas cosas que mover de un lado a otro.
En la habitación más grande, las partidas de Trivial; el “jo mai mai” intentando decir cosas ingeniosas; viendo Mujeres Desesperadas, L con temblores y ataque de nervios porque no puede dormir por el ruido que hacen los hooligans en la calle; L colgando su mosquitera para que no le vuelvan a entrar bichos enormes; Je cargándose el segundo objeto de L desde que entramos en el piso, L viendo Rebelde Way con la burla general; los conciertos de Abel arreglados por Ricardo y la paz que nos despertaba; el curry de Ricardo; las amigas de L maquillándose para carnavalear por la Rambla, el día que L volvió de la ducha, se despelotó porque nunca había nadie y en una de las ventanas del Liceu había un limpiacristales; con los prismáticos de S intentando violar la intimidad de vecinos y paseantes varios. La mañana terrible y trágica en la que L se despertó con una cucaracha gigante encima de su cuello… Las noches frías de invierno con aquel techo interminable encima y el tostón de película “La soledad del corredor de fondo”; el alojamiento a las italianas a principios de enero. La madrugada en la que S llevó a Chris a casa por primera vez…
En la otra habitación que da a Sant Pau, las historias urbanas de los vagabundos con sus frases míticas (“¡mierda!¡joder!”); las manifestaciones de los okupas y los proinmigrantes; la juerga en la Rambla; la iglesia de Santa Maria del Pi iluminada, británicos entonando cánticos. El momento en que Jo se cargó la puerta de S, que se quedó encerrada; las fotos monotemáticas de S y Jo sobre la cama sin gafas para estar más monos. Las huellas en el suelo de la noche en que tiramos agua a los guiris porque no podíamos dormir. La voz de Edith Piaf y Carla Bruni sonando en la minicadena de S; las llegadas a casa después de buscar cosas raras en las calles los martes, los días de recogida de trastos en el gótico. La noche de borrachera de pacharán y salida al Magic con Paula y Espe and company; los ensayos de S y L cantando “Johnny and Mary” y “Michelle” por las tardes con el micro y la guitarra; la tarde de música con la habitación llena de gente y L dormida en el colchón porque la música en directo amansa a las fieras; el día en que se volvió a quedar cerrada la puerta de cuarto de S y Jo y L hicieron lo que pudieron para abrirla a lo bestia, arrancando la maneta (con permiso del cabrón del administrador), con éxito.
En la habitación pequeña, todos los pisers uno encima del otro, amontonados encima de Je, incapaces de creer que Chie no conozca a Cher, mientras jugamos a adivinar famosos. Jugando con el chisme de básquet de Je, que nos cuenta cómo cantó ayer en el AK. Je metiéndose en su cuarto mientras enchufa a S y a L a sus colegas frikis tajaos para que las despellejen sin contemplaciones mientras ven una peli de culto en el comedor; el ventanuco que daba al comedor y por donde salía Je al principio haciendo el tonto; cómo todos sabíamos lo que “se cocía” en aquel cuarto gracias a la ventana y los rebuznos…
En el comedor, a la llegada de patinar aquel día en que a Jo le chirriaban los patines y quería hacer creer a L que había encontrado un pájaro con S; las grandes frases lapidarias de L, tumbada filosófica en el sofá, el comer por turnos en la mesa mínima. Las cenas, los pasteles, la comida japo casera y los sachers; Je y sus amigos privando con su lata de birra gigante. Los porrillos de L y S. El olor a la sepia que cocina S al llegar al piso. Sopia y sepia. Je chafardeando lo que las vecinas berrean para contárselo después a L con todo lujo de detalles; S y L siendo apeladas por la vecina jarta que tenía problemas con el calentador y no sé qué “movida”; el calentador que se apagaba demasiado a menudo; el minibalconcillo donde tendíamos, el día en que L llegó a casa y se encontró sus megabragas de dormir colgadas de punta a punta de las cuerdas, a la vista de todo el mundo, como un paracaídas, y las ganas de matar a Jo que era quien las había tendido; la anécdota de la colada especial braguitas de Jo, desperdiciada con el italiano; la funda naranja del sofá más viejo y cómodo del mundo, que se salía a cada rato; la forma en que a L le gustaba sentarse en el brazo del sofá y que sorprendentemente siempre era comodísimo. Los cuatro pisers embutidos en aquel sofá, cuando no hacía calor, en las tardes frías de invierno.
En el baño, cuando descubres que al tirar de la cadena sale mierda por la bañera; la doble tirada de cadena cuando son mayores; el “oh, yes!” de Je cuando salías con una toalla a la cintura/pecho después de ducharte; L ataviada con su toalla negra grande y su toalla pequeña a conjunto liada en el pelo; el mínimo espacio para los jabones; la cortina de topos que sólo tapaba una cara de la bañera, el ventanuco minúsculo que comunicaba el baño con el exterior y que en invierno te hacía desear que estuviera tapado; la bombilla que se tiró días sin cambiarse hasta que Je llegó con su implacable eficiencia y constancia a cambiarla; la única alfombrilla y los utensilios de lentillas que ocupaban el ínfimo espacio del lavamanos.
En la cocina, las cuquis; las comidas que hacía para todos mamá L al entrar en el piso; el pastel de queso de S, que arrasó en la fiesta de Marc; cuando hicimos la broma de poner la jarra del Madrid de Je en la basura de reciclaje de plásticos y nos la dejamos allí… La música electrónica día y noche de un vecino y sus conversaciones por el Messenger; las espiadas a la ventanita del hotel; fregando aquel suelo de goma azul tan raro, que nunca estaba limpio. … Las pizzas caseras con “aceite picantillo”; las noches en las que Jo se ponía a cocinar con toda su pachorra y se hacía las delicatessen más insólitas, que terminaba por comer a las 12 de la noche; las cocas del Viena y los “Boisans”, los crusanitos para desayunar y las notitas en varios idiomas para alertarnos de la existencia de manjares insospechados en la cocina de los pisers. Las cuquis.
En el cuarto de Jo, las cenas del día a día, el origen del MAL; el ataque de risa de S jugando al Trivial con Xavi, que hacía como si supiera las respuestas sin hacerlo; el “me voy a dormir, intentaré no hacer ruido” al acostarse Jo; cuando Jo descubrió en gayumbos al abrir la ventana de su cuarto que había otra señora que se asomaba al patio interior. Internéééé (junto a la ventana). En la tele de Jo, S y L viendo “Callejeros” y el programa de psicólogos y adolescentes, cenando y haciendo tiempo para salir de fiesta al Enfants o al Moog; emperifollándose esas noches para salir, y S esperando a Jo y Jo esperando a S, interminablemente, hasta el fin de sus días esperándose.
La gente de todas las nacionalidades que ha pasado por el piso: Hawaï, Italia, Inglaterra, EEUU, Alemania, Bélgica, Japón, Chile, Francia, Finlandia, Brasil… La noche en que a Jo le robaron la chaqueta con las llaves y la cartera en el Fellini; la jarta de la vecina peleándose con todo y con todos y llamado a nuestro piso a las 6.30 de la mañana (“¡Y mañana hablamos!”); Jo saltando de balcón a balcón cual felino jugándose el tipo; Je “regando” la calle desde el quinto piso tras una gran noche en el AK con Óscar; todos vestiditos de blanco para ir a la fiesta del solsticio e Igor vestido con trapos (blancos, naturalmente); la megaborrachera de L esa noche, de las chungas; la fiesta megapija a la que nos llevó Paula en Sants; S escuchando música indie y viendo pelis iraníes, L dejándonos el teléfono a partir de las 6; oyendo como cada visitante alaba nuestra comunión y se quiere ir a vivir con nosotros; Marc durmiéndose en todas y cada una de las noches en que salimos con él, cómo nos hicimos “nuestros” el ruido y las putas, S recogiendo el hilillo que molestaba a la señora María; lo molones que somos y lo sabemos.
Los pedetes de Je con el enfado de todos, especialmente de Jo; Astérix en francés; cuando descubrimos que con una entrevista descubres cosas de la gente (y de ti mismo) inimaginables. Las primeras compras en el chino, y la ilusión que nos hacía; las compras en Carrefour (“¡espartanos!”); el traslado matador y los dos policías que iban de chulos con Je; las duchas diarias de L; la caída en bici de S, que estuvo dolorida una semana; el alien en la espalda de L y su aniquilación; la señora María espiándonos y sabiendo cuándo, cómo y con quién subíamos; los shawarmas; el día que hicimos una excursión en coche por la montaña para ir a la playa con Ana; el italiano interesado en Jenny, y Pablo buscando información; el estado de ansiedad general cuando Silvia llegaba las primeras veces; el día que a Je le pintaron las uñas de los pies y al no tener quitaesmalte tuvo que ir a la piscina de esa guisa; empezando a ver “Johnny cogió su fusil” pensando que era una película de humor; el pelo de L; Jo echando un euro diario en la hucha para operarse los ojos; los imanes que nuestros amigos nos traen cuando hacen un viaje; el mensaje de L a Sa y el ataque de risa de S y Je.
Son tantas cosas que ya no caben en un post, ni en cincuenta, pero para muestra un botón de lo acaecido, del Cuento de Nunca Acabar, del País de Irás y No Volverás...
miércoles, 3 de junio de 2009
Metro Golden... presenta...
- ... jajajajaja...
- ... que mi padresel dueño de la Mercedes...
-... sí, de la Mercedes-Benz... jajajajaja...
Vigilante de la parada del metro de Diagonal (que sigue en obras por los siglos de los siglos) a sus colegas, apostados en las barandillas de la salida.
jueves, 28 de mayo de 2009
Revisión de Gloria Fuertes 3
LA GALLINITA
La gallinita,
en el gallinero,
dice a su amiga
-Cuánto te quiero.
Gallinita rubia
llorará luego,
ahora canta:
-Aquí te espero...
"Aquí te espero,
poniendo un huevo",
me dio la tos
y puse dos.
Pensé en mi ama,
¡qué pobre es!
Me dio penita...
¡y puse tres!
Como tardaste,
esperé un rato
poniendo huevos,
¡y puse cuatro!
Mi ama me vende
a doña Luz.
¡Yo con arroz!
¡qué ingratitud!
lunes, 18 de mayo de 2009
Revisión de Gloria Fuertes 2
la tierra es un globo donde vivo yo.
martes, 5 de mayo de 2009
Revisión de Gloria Fuertes 1
Hay un colegio
en el fondo del mar,
y allí los "bonitos"
bajan a estudiar.
Y el que más escribe
es el calamar,
y el que menos sabe
no sabe la "a".
A dar la lección
"Pez Espada" va,
lleva su puntero
para señalar:
"Con olas y barcas,
el Norte del mar,
y limita al Este
con playas sin par..."
Y después, muy serios,
todos a rezar:
Pupitre de perlas,
bancos de coral,
encerado verde
y tiza de sal.
Muchos pececitos
ríen al sumar.
Y el buzo a los peces
bajaba a asustar,
con su cara blanca
dentro de un cristal.
Gloria Fuertes.